Viernes 16 de Febrero de 2018

Viernes 16 de Febrero de 2018 08:23 am

Las columnas

ARSENAL / Salíamos de MVS cuando nos topamos con José Antonio Meade. El candidato presidencial de la coalición PRI-PVEM-Panal llegaba a la radiodifusora para una entrevista con el conductor Luis Cárdenas. Bajó del auto y se detuvo unos segundos a saludar. De inmediato nos dimos cuenta de que no era el Pepe Toño afable y apapachador de siempre. La cosa no está para llevar una cara sonriente. Y es que Meade se había despertado con la encuesta del periódico Reforma que lo coloca muy rezagado (14 por ciento de las preferencias electorales). ¿Cómo viste la encuesta?, le preguntamos. Muy difícil, respondió lacónico. 


 


DINERO / ""Con dinero baila el perro"", como dicen por ahí. Después de recibir el primer cañonazo de Hacienda (450 millones de pesos), el indomable (es un decir) gobernador de Chihuahua, Javier Corral, dobló las manitas y dejará que el gobierno federal se lleve al jefe priista encarcelado en el esquema de desvíos de fondos federales. La lucha anticorrupción de Corral se desinfló. En sus ""tratados de Bucareli"" con el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, seguramente acordó que la operación sería un ""dando y dando"": me entregas el dinero y te llevas a Alejandro Gutiérrez, que es el nombre del priista que aparentemente sirvió como distribuidor de recursos federales a las campañas políticas del PRI. 


 


RAZONES / Durante la campaña de Vicente Fox, tanto el candidato panista como Jorge Castañeda y Adolfo Aguilar Zínser, insistían una y otra vez en sus quejas contra el Cisen y el supuesto espionaje político que sufrían aunque no tuvieran pruebas de ello. Por supuesto que el Cisen supervisaba las actividades públicas de los candidatos y trataba de controlar su seguridad, pero no había espionaje como tal. Todo esto viene a cuento por el affaire Cisen que acaba de protagonizar Ricardo Anaya. La denuncia del candidato del Frente, con video incluido, sobre ""el espionaje"" al que estaña siendo sometido por el Cisen, terminó siendo un absurdo montaje. La camioneta que seguía los movimientos de Anaya por Veracruz, no era espionaje, sino parte de un plan de vigilancia montado para proteger al candidato.






Déjanos tu comentario