Jueves 3 de Enero de 2019

Jueves 3 de Enero de 2019 08:57 am

Tiempo de cuentas y resultados | ERNESTO SANTILLÁN

Las comparaciones entre la actual administración y la saliente ya son inevitables. Apenas un mes después de que se diera el cambio en el Ejecutivo Federal y con el arranque del 2019, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador tendrá cada vez menos margen de tiempo para que se empiecen a ver los resultados de algunas de sus principales políticas y acciones implementadas. O bien, tendrá que asumir el costo político de las medidas y decisiones más impopulares que ha anunciado.
 
A pesar de que el tabasqueño rindió protesta el 1 de diciembre, entre la ciudadanía todavía quedaba un ligero resabio de lo hecho por la administración priista a la cual aún se le reclamaba por las condiciones en las que se encuentra el país, tanto en materia de seguridad, como económica y social.
 
De no demostrar con datos confiables que sus promesas hechas en campaña se están cumpliendo, López Obrador podría perder legitimidad frente a la ciudadanía por las altas expectativas que ha creado su gobierno
 
Sin embargo, a partir de ahora, todos esos reclamos se le harán llegar al gobierno morenista, al cual no le bastará con prometer soluciones a todas las problemáticas que aquejan al país como lo ha hecho hasta el momento, sino que tendrá que comenzar a demostrar los resultados de sus acciones y comprobarlas con datos certeros, pues en los temas que más preocupan a la ciudadanía, como lo es la violencia y la corrupción, los mexicanos ya comienzan a llevarle la cuenta a la nueva administración.
 
Ahora, frente a las altas expectativas que ha generado el nuevo gobierno y ante la urgencia de la ciudadanía por ver cumplidas las promesas hechas en campaña, la legitimidad que obtuvo Andrés Manuel López Obrador con los más de 30 millones de votos que le dieron los mexicanos podría verse amenazada si la cuarta transformación no empieza a reflejarse de manera tangible en el corto plazo.
 
Como ejemplo de esta situación se encuentran los cada vez más comunes señalamientos, tanto por parte de los medios de comunicación como de la ciudadanía; de las organizaciones civiles y de los partidos políticos de oposición, quienes han cuestionado y criticado fuertemente la estrategia anticorrupción y de seguridad anunciada por el jefe del Ejecutivo.
 
Tal es el caso de la publicación realizada el día de ayer por un medio de circulación nacional el cual aseguró que durante el primer mes de gobierno de Andrés Manuel López Obrador los homicidios dolosos aumentaron en un 65 por ciento en comparación con los últimos 30 días del gobierno entonces encabezado por el expresidente Enrique Peña Nieto.
 
De acuerdo con dicha publicación, el número de homicidios dolosos registrados durante el último mes de la pasada administración priista fue de 537 víctimas, mientras que al cierre de diciembre esa cifra subió a 887 ejecuciones.
 
Sin embargo, la revelación fue respondida de inmediato por el presidente de la república en su mensaje matutino del 2 de enero, en donde aseguró que la información era falsa y que los delitos van a la baja en realidad; aunque no dio cifras que comprueben sus aseveraciones.
 
En relación a esta polémica, el Observatorio Nacional Ciudadano, organismo no gubernamental cuyo objetivo central es informar a la ciudadanía sobre la situación en materia de seguridad y justicia del país, lamentó la respuesta que dio el primer mandatario mexicano, pero aclaró que las bajas y las alzas en cuanto a las cifras de homicidios dolosos contabilizadas “aún son inercia del gobierno anterior” y que los resultados de la nueva administración todavía tardarán tiempo en verse reflejados
 
No obstante, la senadora panista y excandidata a la silla del águila, Josefina Vázquez Mota, solicitó a Andrés Manuel López Obrador asumir su responsabilidad por la cantidad de homicidios ocurridos durante su primer mes de gobierno.
 
“Debe asumirse la responsabilidad desde los que gobiernan. Cuando ya se gobierna, por una decisión en las urnas, no solamente se tiene el poder de ejercer este gobierno sino también la responsabilidad de asumir las consecuencias y las realidades que se están enfrentando […] eso es lo que implica el ejercicio de Gobierno: asumir aquello que se pueda considerar buenas noticias, pero sobre todo, asumir y enfrentar aquello que está lastimando a miles de ciudadanos”, dijo.
 
Aunado al reto de cumplir con las expectativas creadas en un corto plazo de tiempo, la administración federal tendrá que conducirse con extremo rigor y de forma muy cuidadosa en la investigación sobre el accidente en donde perdieron la vida la gobernadora de Puebla Martha Erika Alonso y el Senador Rafael Moreno Valle, ya que después de toda la controversia, los resultados y las explicaciones deberán ser muy claros y contundentes para evitar generar más polémica de la que ya existe.
 
De lo contrario se podrían comenzar a gestar una serie de conflictos, como el que actualmente detonó con el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) por la construcción del Tren Maya -una de las prioridades en materia de infraestructura para AMLO- con otros de sus principales proyectos.




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