Lunes 2 de Julio de 2018

Lunes 2 de Julio de 2018 10:34 am

Un día después el recuento de daños | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Y, se cumplió la profecía de los Simpson. Ganó López Obrador. Fueron unas elecciones ejemplares. Los mexicanos, en una gran mayoría, salieron a votar. La Presidencia la gana Andrés Manuel López Obrador, con un partido de reciente creación (Morena) pero conformado con militantes de materialmente todos los partidos, especialmente el PRD y el PRI. Gana 5 gubernaturas, Chiapas con Rutilo Escandón; Tabasco, Adán López; Ciudad de México con Claudia Sheinbaum; Veracruz con Cuitláhuac García así como en Morelos, con Cuauhtémoc Blanco. El PAN, gana Guanajuato con Sinhué Rodríguez y Puebla, hasta el momento de redactar esta columna, con Erika Alonso aunque está muy cerca Miguel Barbosa. Movimiento Ciudadano, triunfa con Enrique Alfaro en Jalisco. Yucatán, también está muy cerrada entre el PRI, con Mauricio Vidal y PAN con Mauricio Sahuí.
 
La izquierda se fortalece en zonas donde no existía como el norte del país. Desde 1981 en que actuaron con legalidad con partidos como el PSUM, con militantes del Partido Comunista y socialistas independientes, 37 años más tarde se posicionan con gran fuerza.
 
Estiman más de un 45% en las diputaciones y senadurías serían para Morena y entre 15 y 18 de los 26 congresos locales en disputa.
 
Con estos resultados, el sistema de partidos revela una crisis sistemática que urge una recomposición. Sin embargo, los actuales dirigentes esperan revoluciones internas y purgas al estilo estalinistas.
 
Al mismo tiempo, en el recuento de daños, quien tuvo menores daños fue el Presidente Enrique Peña Nieto quien, al reconocer la derrota de José Antonio Meade y el triunfo de López Obrador, se convierte, como Ernesto Zedillo en el 2000, como un “demócrata” que reconoce la derrota del partido en el poder.
 
Morena, a pesar que sus rotundos triunfos, vendrá una recomposición en sus esquemas de poder debido a que en periodo de campaña el arribismo de personajes impresentables, podrían quedar relegados en el nivel nacional y local.
 
En la evaluación de la derrota, el PRI vería a varios de sus miembros como responsables del divisionismo que los llevó a una desbandada de muchos de sus cuadros a la oposición, especialmente Morena. Lo que respecta al PAN, las cosas se le complicaron a Damián Zepeda, luego que Ricardo Anaya sabe que está en la mira de expanistas, calderonistas y otros de los cuadros que fueron pisoteados por el queretano en su ascenso a la candidatura presidencial.




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