Jueves 29 de Marzo de 2018

Jueves 29 de Marzo de 2018 07:59 am

La censura no es solución ante “fake news” | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Hace unos días, en el Foro “Fake News: Retos legislativos para las plataformas digitales”, organizado por el Senado de la República, se debatieron soluciones para terminar con la difusión de noticias falsas a través de las redes sociales. Ajustar los algoritmos de los sistemas, verificar la información, que los medios se separen de una agenda política que manipule las noticias y una alfabetización mediática, fueron algunas de las propuestas que se presentaron.
 
Claro, desde el punto de vista técnico, pero desde el punto de vista práctico no ofrecieron soluciones en ese foro a pesar que la información falsa que se difunde en WhatsApp, Twitter, Facebook o cualquier red social, que tiene millones de seguidores en el país, se convierte en una arma electoral con consecuencias devastadoras para la democracia, primero, y para la solvencia moral de cualquier persona; incluso de los políticos.
 
Hay despachos sofisticados que cobran millones de pesos para hacer trizas el prestigio de una persona, con hechos ciertos o falsos. Nicholas Thompson, editor en jefe de la revista Wired, les dijo a los legisladores que nadie tiene una solución legislativa pero piensa que la solución ideal es encontrar una forma para ajustar los algoritmos con los que el sistema funciona, “para que todo mundo tenga la oportunidad de expresarse, pero los algoritmos no den prioridad a cosas que son falsas, sino a las verdaderas”.
 
En Alemania entró en vigor una ley en enero, que obliga a las empresas de redes sociales a retirar noticias falas en siete días, sino pueden ser multadas. La solución estadounidense es hacer pública la información de los candidatos en la compra de espacios en esas redes sociales. En de Francia, el gobierno propuso cerrar sitios de internet si se considera que el portal difunde noticias políticas falsas. La solución no es la censura, sino la información.
 
Todos los actores políticos en estas campañas electorales que vivimos en México, deben proporcionar todo tipo de información, por una parte. Asimismo, deben estar obligados a informar sobre las campañas que realizan en las redes sociales. Y, en caso de ser víctimas de información falsa, quien presenta las acusaciones debe presentar los argumentos y las pruebas cuando sean requeridas por un juez.
 
Al mismo tiempo, los usuarios de la información tienen el derecho y la obligación de revisar las fuentes de información. Generalmente las noticias falsas provienen de fuentes anónimas. Aquí es donde se abre una venta de oportunidad para los periodistas profesionales, que dan la cara y su prestigio con la información para proporcionarla a sus televidentes, radioescuchas o lectores en los medios tradicionales o en las nuevas tendencias. Contra las noticias, el prestigio está en juego.
 




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