Miércoles 10 de Julio de 2019

Miércoles 10 de Julio de 2019 09:51 am

Renuncia de Urzúa, golpe a AMLO | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

La carta de renuncia de Carlos Urzúa a la secretaría de Hacienda es simular a la de Germán Martínez, en el IMSS. En ambas renuncias se observa la manera como se usan los puestos públicos para objetivos políticos.


Así inicio esta columna ya que queda claro para los políticos de la 4T, el objetivo es tomar el control de los recursos públicos para impulsar políticas sociales, por una parte, y el uso de las posiciones estratégicas del gobierno, para darle paso a la nueva clase política de Morena; incondicionales, pues.


La salida de Carlos Urzúa, es más drástica que la de Martínez. El presidente Andrés Manuel López Obrador, recibe sorpresivamente su renuncia así como el contenido. Por ello, en el cambio de mandos, habla que no es posible poner “vino nuevo en botellas viejas”. Indirectamente lo acusa de bloquear su política social y, especialmente, el control del dinero.


No estaba a gusto el secretario de Hacienda en el gabinete de AMLO. El uso de recursos públicos para cumplir metas sociales, descuidando los lineamientos de la política económica en donde debe privilegiarse la inversión, la generación de empresas, empleo, consumo; un círculo virtuoso.


En medios empresariales Urzúa se convirtió en un “héroe”, pero falta de hablar de puntos específicos de su renuncia para el bien del país. Dejó puesto el cascabel al gato y anda por todos los rincones haciendo ruido. Era un funcionario que acompañó a AMLO desde el gobierno del tabasqueño en el Distrito Federal. Dejar huecos, no es bueno para el desarrollo de la nación. Deja verdades a medias.


La llegada de Arturo Herrera a la titularidad de Hacienda, es visto por el sector financiero como un personaje de poca experiencia. Sin embargo, es un tecnócrata con firmes convicciones sociales, como él mismo se califica.


Esto es lo que busca AMLO. Quien pueda, con razonamientos económicos, matemáticos y estructurales, lograr el dinero suficiente (lo que no ha hecho ningún gobierno socialista en América Latina) para el fortalecimiento de sus políticas sociales. Estas son la entrega de dinero para los ancianos, madres soletas, jóvenes, etcétera.


El recibimiento de Herrera por los mercados financieros no fue agradable. El dólar se disparó y la Bolsa cayó. Sin embargo, esto lo podemos considerar coyuntural, ya que fue sorpresiva la renuncia. La ratificación, que es el camino que le queda por recorrer, será en el Senado de la República y seguramente será aceptada la propuesta lopezobradorista.






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