Miércoles 15 de Mayo de 2019

Miércoles 15 de Mayo de 2019 08:32 am

Morelos, un gobierno de la patada | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

No podía esperarse más de un jugador de futbol con escasa preparación académica y experiencia en gobierno. Cuauhtémoc Blanco, llegó al gobierno de Morelos en una alianza entre el PES y Morena.


El entonces candidato presidencial y líder moral de Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador, quiso jugar a lo seguro y le quitó la candidatura al aspirante natural y amigo del tabasqueño, Rabindranath Salazar Solorio. Sin embargo, prefirieron apoyar a quien después patearía la olla del poder.


Cuauhtémoc ganó por el halo electoral de López Obrador. El cree que llegó por sus méritos, que son materialmente nulos. No, perdón, el más importante: fue el goleador del equipo profesional de futbol, América, del cual es fan el hijo menor de AMLO y haberse convertido en el enemigo por excelencia del gobernador perredista, Graco Ramírez Garrido Abreu, desde que el futbolista era alcalde de Cuernavaca.


Y, Graco le tenía pánico. Sabía perfectamente que borraría del mapa político a su hijastro y delfín a la sucesión gubernamental, Rodrigo Gayoso. Al momento de elegir a Blanco como candidato poco se sabía del impacto que tendría en el electorado morelense. La mancuerna Temo y AMLO, seguramente ganaría, como ocurrió.


También, el círculo cercano de López Obrador, conocía que Cuauhtémoc tiene un ego del tamaño del mundo y quien lo “controla” es su jefe de gabinete José Sanz, de la “Ciudad de la Eterna Primavera”.


Actualmente, la entidad está presa de la delincuencia. Cuauhtémoc prometió rescatarla del crimen y ahora los morelenses se arrepienten de haber elegido a quien trabaja como gobernador “de la patada”.


La economía se fue al caño, me comentan ejecutivos inmobiliarios quienes ven una crisis sin paralelo en ese sector que en los últimos 12 años han caído más del 60% el precio de casas en las zonas residenciales.


Pero eso sí, ambos, Cuauhtémoc y Sanz, se dan vida de potentados en yates u aviones privados, así como en exclusivos campos de golf. Como distractor, se pelea contra quienes ven como peligro en la sucesión gubernamental dentro de ¡4 años! Pelea con la senadora Lucy Meza, de Morena, el alcalde de Morena en Cuernavaca, Francisco Antonio Villalobos Adán, así como el Fiscal estatal, Uriel Carmona. Las últimas agresiones a tiros contra policías estatales y a líderes de comerciantes, son a penas una pequeña punta del iceberg de la inseguridad de una bella entidad.






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