Viernes 8 de Marzo de 2019

Viernes 8 de Marzo de 2019 09:10 am

La verdad de los archivos del Cisen | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Solamente al echar un vistazo a algunos de los expedientes que elaboró el Cisen, ahora Centro Nacional de Inteligencia, al espiar a miles de personas en territorio nacional, es simplemente de risa local.


No hay seriedad en los servicios de espionaje del gobierno de la República a través de las décadas. Simplemente, en la mayoría de los casos, se trató de seguir a algunos líderes sociales, artistas, periodistas y delincuentes. Pero, lo más “profundo” es la base de sus “sesudos análisis”, mediante recortes de periódicos.


Nada serio. Incluso, en el informe del Presidente Andrés Manuel López Obrador, hay errores torvos como que fue miembro del Partido Comunista, lo que es falso. Estuvo en el PRI y por su alineación con su mentor, Enrique González Pedrero, su ideología socialista, lo hizo particular en grupos políticos como la llamada Corriente Democrática que encabezaron Porfirio Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas.


Después, con ese grupo, paso al PRD y de ahí, al evaluar el patrimonio de simpatizantes, al perder las elecciones del 2012, prefirió crear su propio partido, Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). Se fue del partido amarillo con miles de políticos izquierdistas que estaban fastidiados de la dirigencia perredista y de la manera como repartían sus posiciones políticas.


Empresarios, inalcanzables, sólo tenía, si bien les iba, una fotografía. No sabían ni siquiera el entorno familiar o, lo que es peor, su domicilio.


México, al carecer de sistemas de inteligencia política ha sido vulnerable a todo; desde la delincuencia organizada hasta de políticos corruptos. Aunque tenía su información la entonces Procuraduría General de la República y hasta la policía de la Ciudad de México, participaba el Instituto de Investigaciones Políticas de-Gobernación, con analistas de buró.


En cuanto a la guerrilla, uno de los policías más puntiagudos, fue Miguel Nazar Haro, a quien conocí en mi paso por la fuente policíaca para el periódico Ovaciones a finales de los setentas; precisamente en la guerra sucia de José López Portillo. Mucha de su información tenía copia el que fue gobernador de Veracruz, Fernando Gutiérrez Barrios, cuyo archivo (más profesional, por sus cursos hechos con espías estadounidenses y europeos), está desaparecido. Este es otro tema que tocaremos en el futuro.


Pero, en lo que he encontrado hasta el momento, no hay sorpresas. Eso sí, existen infinidad de imprecisiones; una información con la que jugada el presidente en turno, que tenía que comparar con la del Estado Mayor Presidencial, la PGR y otras corporaciones policíacas, incluidas la CIA y el FBI, por convenios de intercambio de información. A final de cuentas, el presidente era el más desinformado de los mexicanos. Pero, sobre este tema, hablaremos más y más a fondo, porque el espionaje mexicano y nada, es exactamente lo mismo; da más miedo un espantapájaros.






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