Jueves 7 de Marzo de 2019

Jueves 7 de Marzo de 2019 09:17 am

Monopolio de AMLO, los programas sociales | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Todos los programas sociales estarán en manos del gobierno federal. Sólo aquellos que están bajo la responsabilidad de los gobiernos estatales, quedarán bajo su responsabilidad y utilizarán recursos propios. En ningún momento recibirán recursos federales para que sean entregados directamente a los usuarios, por una parte, y al mismo tiempo se eliminan a los intermediarios.


Bajo un esquema de lucha ideológica contra el neoliberalismo, como lo manejan desde la izquierda, el presidente Andrés Manuel López Obrador, personalmente quiere ser el que entregue beneficios en económico y en especie, a los mexicanos, ya sean niños, madres solteras, mujeres, guarderías, ancianos, personas con discapacidad y a los “más pobres”.


Aún más, las becas que entrega Conacyt, también está en la mira del gobierno federal, como lo anunciamos recientemente en este espacio. Todos los beneficios económicos serán entregados por la administración del Presidente de la República.


La justificación del gobierno federal, es la gran corrupción en la mayoría de las concesiones gubernamentales en las llamadas estancias infantiles, los refugios para mujeres agredidas, así los apoyos al campo, a ancianos, mujeres que trabajan, los jóvenes que no estudian ni trabajan, y una gama espectacular de apoyos que descansan en el presupuesto de la federación y de casi la totalidad de los Estados de la Federación.


Sin embargo, tiene una arista importante que debe destacarse. Al realizar entregas directas de los apoyos económicos, los políticos del partido en el poder son los que se visten de luces. Esto quiere decir que aquellos aspirantes a puestos de elección popular, se convierte en los “Santos Reyes” o Santa Claus” ya que llevan regalos a los “más pobres” y necesitados. Esto les da la oportunidad de ser aceptados y convertirse, al mismo tiempo, en las mejores opciones electorales. Por agradecimiento, votarán por ellos. Hacen caravana con sombrero del presupuesto; del pueblo, pues.


Por ello, hace unos días le platiqué que AMLO no era un animal político, sino un depredador político. Centraliza el poder en un solo hombre y, por si fuera poco, quiere ser recordado como el benefactor de los más desprotegidos del país. Eso es política, política y más política, como diría el “innombrable” Carlos Salinas de Gortari.






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