Lunes 4 de Marzo de 2019

Lunes 4 de Marzo de 2019 08:45 am

¿Se forma tormenta perfecta? | VÍCTOR ORTIZ

La evolución económica del País, muestra signos preocupantes de que se dirige a una crisis derivada de decisiones y actitudes adoptadas por el Presidente López Obrador, su gabinete, los titulares del gabinete ampliado, además de los diputados y senadores que apoyan al titular del Poder Ejecutivo por ser el líder moral del Partido Morena; elementos que parecen formar una Tormenta perfecta. Ante ello surge una pregunta:


 


¿Existirá una crisis económica como en 1994 o 2008?


 


Los indicadores económicos más recientes muestran que la economía en el último trimestre del 2018 mostró un aumento de 0.2% en términos reales respecto al trimestre precedente, con cifras ajustadas por estacionalidad y del 1.7% anual con respecto al mismo periodo.


 


El Indicador de Productos Manufactureros del mes de febrero se situó en 52.4 puntos con cifras ajustadas por estacionalidad, lo que implicó un descenso mensual de 0.14 puntos, con disminuciones mensuales en los componentes relativos a los pedidos esperados, a la producción esperada y al personal ocupado, mientras que se reportaron crecimientos en los correspondientes a la oportunidad en la entrega de insumos por parte de los proveedores y a los inventarios de insumos.


 


Por su parte, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) disminuyó 0.4% en términos reales en diciembre del año pasado respecto al mes previo, con cifras desestacionalizadas, por grandes grupos de actividades, las Primarias cayeron 2.8%, las Actividades Terciarias descendieron 0.6% y las Secundarias lo hicieron en 0.4%.


 


Asimismo, durante diciembre de 2018, las ventas al menudeo registraron una caída mensual de 3.2%, a tasa anual tuvieron una reducción anual de 1.3%.


Sobre la evolución futura de la economía, la opinión de las calificadoras de valores no es muy buena, tal como lo han manifestado las 3 grandes que consideran que el apoyo del Gobierno federal a PEMEX puede desequilibrar sus finanzas porque tiene poco margen de maniobra.


 


Los números son números, pero también existen declaraciones de diversas personas, con las cuales he tenido contacto: “En mi empresa empieza a haber problemas de liquidez porque no me están pagando a tiempo”, “Para que leo columnas o periódicos, basta ver cómo me han bajado las ventas”; “Estoy de taxista porque mi padre tuvo que cerrar el restaurant donde le ayudaba, las empresas a las que vendíamos comida y que eran nuestro principal ingreso, cerraron al ver la actitud del nuevo gobierno”.


 


Como se observa, la tendencia de la economía es a la baja, difícil aún decir que se va a caer en una recesión o en una crisis económica, afortunadamente, pero podría agudizarse el comportamiento si no se cambia la actitud de la clase política y gobernante actual, que menosprecian a los que no comparten su visión del país.


 


Sus declaraciones me recuerdan al viejo Partido Revolucionario Institucional, cuando se presentaba el informe presidencial, basta señalar lo que dijeron el dos de marzo, ante el cambio de la perspectiva a negativa de la calificación soberana por parte de Standard & Poor´s:


 


“Vamos muy bien, vamos muy bien, si está creciendo el país, estamos bien y de buenas, como México no hay dos”, declaró López Obrador en Chihuahua.


 


“¿Quién califica a las calificadoras? Sin descalificar, sólo para recordar: en 2011, después del crack inmobiliario de 2009 que ninguna calificadora vio venir, la Comisión de Valores de EUA (SEC) realizó una evaluación a 10 agencias de calificación crediticia. ¿Qué encontró? Paradójico: décadas sin que se invirtiera en @Pemex; ahora que se le inyectarán recursos, baja su calificación crediticia. Cuando la desmantelaban, por ineficacia y corrupción, sus calificaciones eran buenas; hoy que se rescata y se exhiben fallas en la reforma energética, bajan”, señaló en su cuenta de Twitter Ricardo Monreal.


 


Realmente, espero equivocarme y que no se presente una crisis económica en los próximos años, pero por ahora pareciera ser que se está gestando una Tormenta Perfecta.


 


En mi rancho sólo exclamaron: “Pero qué necesidad de tanta soberbia y necedad”.


 






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