Jueves 28 de Febrero de 2019

Jueves 28 de Febrero de 2019 08:20 am

Meade, confirmado en HSBC | AGUSTÍN VARGAS

Se confirmó el anuncio que se hizo en esta columna la semana pasada: el excandidato a la Presidencia de la República, José Antonio Meade, obtuvo un alto cargo en el Consejo de Administración del banco HSBC Holding plc., por el que percibirá alrededor de 229 mil pesos mensuales.


 


Los dimes y diretes no se hicieron esperar, mientras sus panegiristas salieron voluntariosamente a explicar que hace 15 meses dejó el cargo de secretario de Hacienda, por lo que no violaba la ley de servidores públicos que fija un año el lapso que debe pasar para que un funcionario público pueda ser empleado por una empresa privada del sector en el que tenía injerencia, sus detractores argumentaron que si bien el nombramiento era legal y no había por tanto conflicto de interés o de puerta giratoria, sí es de carácter ético y moral.


 


Sin embargo, lo que ha sorprendido a analistas y observadores es el por qué el exsecretario de Relaciones Exteriores aceptó la oferta de un banco que, durante muchos años, ha padecido una mala reputación tanto a nivel internacional como nacional, considerando que cualquier otro intermediario financiero lo hubiera admitido en sus filas.


 


Obviamente viene a la memoria de inmediato el juicio que perdió en Estados Unidos acusado de lavar más de mil 100 millones de dólares del cártel de Sinaloa entre 2006 y 2008, caso que se explica e ilustra de manera extraordinaria en el capítulo “Banca y lavado” de la serie “Dirty money” de Netflix.


 


Hace tres años también se vio envuelto en un escándalo internacional al corroborarse que en su sucursal en Suiza, empresarios y políticos millonarios de todo el mundo, incluyendo a México, evadieron impuestos para sus países a través de cuentas que sumaron más de 100 mil millones de dólares.


 


En la parte local y más recientemente, apenas la semana pasada también dábamos cuenta de una opaca cesión de deuda a accionistas de la constructora Sare, sin dar a conocer nombres ni cifras. Y para colmo 50 familias mexicanas le reclaman el pago de intereses por más de un millón de dólares, generados por un fideicomiso abierto hace doce años, a lo que se niegan directivos de ese banco.


 


En fin, el tiempo nos dirá si la imagen de honestidad de Meade, bandera de su campaña presidencial, ayuda a levantar la mala reputación del HSBC, o si ocurre lo inverso en perjuicio del prestigio del también extitular de la Sedesol.


 


Twitter: @HbtMx


 






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