Lunes 25 de Febrero de 2019

Lunes 25 de Febrero de 2019 08:45 am

Horrendo usufructúo de #Los43 | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

El sábado casi al medio día, conduje mi automóvil hasta la caseta de cobro de la autopista México-Cuernavaca. En cada uno de los carriles estaba un grupo de unas 6 o 7 personas que exigían a quien pasara una “cuota fija” de 50 pesos por automóvil. La mayoría de las personas entregaban “la aportación”, de mala gana, ya que un grupo de malhechores exhibiendo palos y tubos, amenazaba a los automovilistas.


“Vivos se los llevaron; vivos los queremos”, el lema de los 43 muchachos que fueron desaparecidos y asesinados en septiembre del 2014, aparecía en cada uno de los carriles de las casetas de cobro. Hombres, mujeres y hasta amenores de edad amenazaron a quienes tuvieron la necesidad de cruzar por ahí.


Las “cuotas” las recogían en bolsas de plástico y, al momento en que pase por la caseta, tenían repleta la bolsa de billetes. Ellos abrían el paso de autos, si pagabas. Al llegar les dije que mi “tag” (tarjeta prepagada de acceso a los segundos pisos y autopistas) ya había cobrado, a lo que una mujer me dijo que de todos modos tenía que “pagar la causa”. Al ver mi malestar, dos tipos con palos se acercaron y con golpes leves al coche me gritaron “¡apúrate!”. Así, preferí, por prudencia entregar el dinero y me permitieran el paso. Pero, antes les dije que era una canallada medrar económicamente con la muerte de esos muchachos. Luego les pregunté: “¿y, por los “avispones” quien cobra?”.


La respuesta de la mujer fue quiénes. A lo que respondí: fueron otros jóvenes que pertenecían a un equipo de futbol de tercera división de Iguala, Guerrero, que fueron también asesinados por confundirlos con narcotraficantes el mismo día, a la misma hora, y en el mismo lugar. “Que los defienda el pinche gobierno”, me gritaron, mientras seguí mi ruta hacia Morelos. Claro, nadie grita por ellos ya que no se dedicaban a actos políticos.


Fui a esa entidad para ver, de primera vista, los pormenores de la consulta que promovió el Presidente Andrés Manuel López Obrador, para la operación de la termoeléctrica de Huexca, en la que se generaron un gran número de conflictos, ya que los habitantes de ese poblado se niegan a su funcionamiento.


La defensa de los pueblos a su agua, aire y tierra, es legítimo. Sin embargo, es claro que la termoeléctrica generará perjuicios a Huexca, aunque estos podrían solucionarse. Esto quiere decir que no hay suficiente información. Este es el problema de gobiernos y empresas, como Abengoa que lo lidera en México Joaquín Fernández de Piérola, que encabeza el proyecto de Huexca.


Dañarán su medioambiente, entonces qué beneficio tendrán en la población en Morelos, Puebla y Tlaxcala, afectadas por la operaicón. ¿Energía eléctrica gratis y algún otro beneficio que lleve a mejorar la vida de sus pobladores? O, simplemente (como generalmente ocurre) ¡nada!






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