Martes 19 de Febrero de 2019

Martes 19 de Febrero de 2019 08:50 am

Jueces y salarios | CARLOS DE BUEN

Este lunes 17 de diciembre apareció en La Jornada el artículo “Salarios justos” de John M. Ackerman, en el que habla de los “salarios estratosféricos de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)”. Mi amigo Pedro Guglielmetti, desde Chile, Italia o algún otro lugar me pidió mi opinión y esto es, poco más o menos, lo que le dije:


Según una reforma constitucional de 2009 (DOF de 24 de agosto) ningún servidor público puede tener una remuneración mayor a la del presidente de la República, y aunque dio un plazo de 180 días para su reglamentación, no se cumplió.


El PAN presentó una iniciativa que no prosperó y nueve años después la retomó el Congreso actual, dominado por MORENA, para promulgar la nueva Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos (DOF de 5 de noviembre de 2018).


La reforma de 2009 estableció en un artículo transitorio que los ministros de la SCJN, magistrados de los tribunales colegiados y jueces de distrito, entre otros, mantendrían, durante su encargo, las retribuciones nominales de los presupuestos que estaban vigentes, en congruencia con la propia Constitución que establece que no se puede reducir el sueldo a los jueces. Sin embargo, determinó también que las remuneraciones adicionales, tales como gratificaciones, premios y demás, sólo podrían mantenerse si el total no excedía al del presidente de la República. 


Hay que recordar que los ministros de la SCJN, cuyos sueldos parecen ser los más altos de cualquier funcionario público, duran en su encargo 15 años. Solo tres de los actuales estaban en funciones cuando entró en vigor la reforma constitucional, pero dos más entraron el 1º de diciembre de 2009, mes en el que seguía vigente el Presupuesto de 2009, por lo que es probable que por ese mes hayan gozado de los sueldos ilimitados de los demás ministros y que los conserven hasta ahora.


La reforma de 2009 también determinó que las remuneraciones adicionales de ministros, magistrados y jueces, tales como gratificaciones, premios y demás, sólo podrían mantenerse si el total no excedía al del presidente de la República.


Es así que de los diez ministros que están hoy en la Corte (hay una vacante), es probable que tres o cinco conserven los sueldos de 2009, mientras que los de los otros no podrían ser superiores al que tuvo Peña Nieto, aunque sin duda superan por mucho al que se asignó López Obrador de $108,000 mensuales netos. 


En el Anexo 2 del Acuerdo de 27 de febrero de 2018 que contiene el Manual de Remuneraciones del Poder Judicial de la Federación aparecen dos sueldos para los ministros, uno de $269,215 y otro de $159,282. Al parecer el primero se refiere a quienes entraron antes de la reforma de 2009 y el segundo a los que llegaron después. Entiendo que el Min. Cossío aceptó reducir su sueldo, pero no sé si alguno más lo hizo (aunque la Constitución dice que los sueldos de los servidores públicos son irrenunciables).


Si consideramos que el sueldo de $269,215 es neto y que los impuestos deben ser del 35%, equivale a un bruto de $414,176 o $4’970,123 al año. A ello hay que agregar un pago anual por riesgo de $554,595 netos, equivalentes a $853,223 brutos, y un aguinaldo de $444,380 netos, equivalentes a 683,661 brutos. La suma de los tres da una percepción bruta anual de $6’507,007 que equivale a un total mensual de $542,250.


A esa suma hay que agregar el costo de otras prestaciones como “seguro de separación individualizado”, “seguro de gastos médicos mayores”, “seguro de vida”, “seguro colectivo de retiro”, “prima quinquenal”, “estímulo por antigüedad”, “prima vacacional” y “ayuda de anteojos”, además de las aportaciones a la seguridad social. Solamente el “seguro de separación individualizado” alcanza el 10% del sueldo básico, por lo que debe valer $323,058 anuales.  


Como se puede ver, los $600,000.00 mensuales que mencionó López Obrador se pueden quedar cortos en el caso de los ministros más antiguos. El sueldo de los otros es aproximadamente un 40% menor, aunque otras prestaciones son iguales o semejantes, por lo que sus ingresos brutos pueden ser de unos $400,000 al mes.


Los $600,000.00 mensuales que mencionó López Obrador como ingreso de los ministros de la Corte se pueden quedar cortos en el caso de los ministros más antiguos.


Otros jueces tienen sueldos menores, pero nada despreciables. Un magistrado de Circuito gana $145,266 mensuales netos y un juez de distrito $132,431. Los aguinaldos son de $280,071 y $251,486 respectivamente y los pagos por riesgo de $472,253 y $422,194. En consecuencia, solo por estos tres conceptos, los magistrados deben recibir unos $3’839,255 anuales brutos y los jueces unos $2’262,852.






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