Lunes 18 de Febrero de 2019

Lunes 18 de Febrero de 2019 08:29 am

Aranceles estrangulan a siderúrgicas | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Por la caída en la demanda de acero desde la implantación por Estados Unidos de un arancel de 25% a las exportaciones mexicanas, panorama que agravó la cancelación de la salvaguarda para países sin tratado comercial, la industria siderúrgica mexicana prepara planes de ajuste que implicarán baja de producción y reducción de personal.


 


La voz de alerta la enviaron los empresarios acereros mexicanos al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, concretamente a la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, pero han demostrado que no le entienden al tema, en el mejor de los casos. En el peor, es que actúan con indolencia para dañar al sistema productivo del país.


 


Las pláticas con el equipo de Márquez Colín, ya que ella no se atreve a reunirse con los empresarios y demostrar su ignorancia en el tema, no hay avances sustanciales para la solución del problema acerero. Esto obliga a las empresas a tomar previsiones ante el deterioro de su situación comercial y financiera, lo que implicará reducir la producción y la potencial pérdida de unos 60 a 70 mil empleos en varios estados.


 


La industria siderúrgica mexicana se encuentra en peor situación que en la crisis generada en 2015 por la invasión de acero asiático, dado que no se puede exportar a nuestro cliente natural, Estados Unidos, y a la par el gobierno federal abrió las fronteras a los países como China, que no tienen tratado con México. Esto aunado a los aranceles que le impusieron en Estados Unidos y Canadá, al acero mexicano, agudiza el conflicto. Aunque el viernes pasado el gobierno de Justin Trudeau quitó los aranceles a un grupo de productos hechos con acero mexicano, el impacto sobre las siderúrgicas se mantiene.


 


Nada más en el caso de AHMSA, que dirige Luis Zamudio, en el segundo semestre de 2018 se perdieron ingresos por 250 millones de dólares por la caída de exportaciones directas e indirectas a Estados Unidos en enero se registró una reducción adicional de 18% en los pedidos de acero.


 


Esta empresa coahuilense aplica sus planes de choque que en principio implica detener unidades que generan un 30% de la producción de la empresa y disminuir la plantilla de trabajadores en un 10%, lo que representa unos 2 mil empleos desde minas a siderúrgicas.


 


Para Coahuila, gobernada por Miguel Riquelme (PRI) será un impacto económico muy grave, porque esa reducción generará un efecto dominó en toda la cadena minero-siderúrgica, lo que implicará perder al menos unos 8 mil empleos de personal capacitado y bien pagado.


 


La siderurgia es un sector estratégico para el desarrollo del país, al generar un 5% del PIB industrial, con más de 700 mil empleos en la cadena productiva. Abandonarlo es un golpe cruel a la vida de 700 mil familias. Si lo quieren ver con ojos electorales.






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