Viernes 15 de Febrero de 2019

Viernes 15 de Febrero de 2019 08:39 pm

Estancias infantiles | ALBERTO AGUIRRE M.

Para bien o para mal, el punto de inflexión para las casi 10,000 estancias infantiles del país fue lo acontecido en la guardería ABC de Hermosillo. Las reglas de operación, desde entonces, se endurecieron particularmente en lo concerniente a las disposiciones de seguridad.


Las autoridades municipales también han sufrido desde entonces, pues en primera instancia son competentes para validar los programas internos de protección civil. Aunque la mitad de los gobiernos estatales han habilitado la figura del tercer acreditado , quienes además son los únicos autorizados para elaborar y presentar dichos programas. El gobierno federal, a través de la Sedesol, no ha accedido a otorgar un subsidio para que los operadores puedan amortiguar los gastos de elaboración y validación.


Desde entonces, los emprendedores que decidieron mantenerse en la prestación de ese servicio se quejan de hostigamiento y persecución, del que responsabilizan a las autoridades federales, que ha tenido una perniciosa consecuencia: el cierre de decenas de estancias, por irregularidades que van desde no tener un registro con los números telefónicos de los padres... en comunidades donde la cobertura de Telmex es mínima, porque los responsables no fueron localizados, pues se trasladaron a realizar trámites en la delegación estatal de la Sedesol.


Los operadores de las estancias, desde una perspectiva hacendaria, son guarderías del sector privado. En el catálogo de empresas del SAT no existe, como tal, la denominación de estancias infantiles. Esta figura existe desde el 2007 -dos años antes de la tragedia en la ABC- y en primera instancia, se les indicó que se registraran como talleres familiares... pero esa figura tampoco existe en la normatividad vigente. Hasta hace dos años, tributaban dentro del Régimen de Pequeños Contribuyentes, y actualmente están bajo el Régimen de Incorporación Fiscal.


Pero las condiciones de trabajo se asemejan más a una relación profesional subordinada, donde ellos fijan obligaciones (50) y derechos (cinco). Los responsables de la operación de las estancias infantiles llevan los tres años del sexenio peñista en gestiones para modificarlas. Hasta ahora, únicamente han conseguido aumentar a 40 días los permisos de ausencias, en casos de enfermedades crónico degenerativas y embarazo..., en cualquier otro esquema, una afiliada al sistema se seguridad social goza de 84 días de incapacidad por maternidad.


Si queremos vacaciones, podemos cerrar por un tiempo prudente que no afecte la contabilidad de días trabajados (15) mínimos para recibir el subsidio de los padres completo, como ellos dicen; podemos definir los periodos que trabajaremos pero planeando no vernos afectados por las inasistencias , refiere uno de los afectados.


No obstante, los operadores de estos espacios han requerido a las autoridades federales una reforma de las reglas de operación, que permitiría brindar el servicio a los infantes durante las vacaciones y/o en ciclo escolar no vigente.


Los hijos de los operadores se quejan de que no pueden acceder a las estancias infantiles. Un absurdo, si se considera que 98% de las responsables son mujeres y más de la mitad de ellas tienen niños en edad escolar.


Los responsables deben estar presentes en la estancia infantil todo el tiempo que ésta opere. Y no pueden delegar su responsabilidad en un director. Y en caso de fallecimiento, sus herederos no pueden asumir el cumplimiento del convenio de concertación que ampara sus operaciones.


Salvo en el ISSSTE cuyas 34 subdelegaciones están a cargo de los espacios físicos donde cuidan y alimentan a los infantes de los burócratas , las estancias están subrogadas a particulares, quienes para abrir deben garantizar que ofrecerán servicios al menos para 10 menores.


El programa de estancias infantiles está focalizado a las madres que trabajan, buscan empleo o estudian y a los padres solos con hijos bajo su cuidado, a través de subsidios que les permitan acceder a los servicios.


En las reglas de operación, han referido, deben especificarse los tiempos para realizar ampliaciones, cambios de domicilio y cambios de responsable, ya que actualmente están a criterio y tiempos de los empleados de las delegaciones. De conformidad con las reglas de operación vigentes, la Sedesol cubre el costo de los servicios de cuidado y atención infantil. Por cada infante (entre uno y tres años 11 meses de edad) inscrita(o) en alguna estancia autorizada, pagará hasta 900 pesos mensuales, y hasta 1,800 pesos mensuales por cada niño de entre uno y cinco años 11 meses de edad con alguna discapacidad.


En octubre del 2015, los representantes de las más de 9,500 estancias infantiles fueron convocados por la directora general de Políticas Sociales, Flora Martha Angón, a pactar mejoras al convenio de colaboración y, sobre todo, un incremento al pago que reciben como contraprestación por su servicio. Esa reunión de trabajo produjo muchos reclamos y pocos resultados, recuerdan participantes. Y las autoridades modificaron las reglas de operación sólo en el capitulado correspondiente a los requisitos de elegibilidad aplicables a padres solos y madres trabajadoras.


A principios de este año, operadores en nueve estados remitieron un oficio en el que exponían sus demandas al secretario José Antonio Meade, con sendas copias para Flora Martha Angón y el entonces subsecretario Ernesto Nemer Álvarez. Nunca recibieron respuesta.


alberto.aguirre@outlook.com


 


 






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