Viernes 15 de Febrero de 2019

Viernes 15 de Febrero de 2019 08:15 am

Nueva receta para un enfermo llamado Pemex | ROBERTO FUENTES VIVAR

Petróleos Mexicanos (Pemex) es un organismo enfermo. Este jueves le cambiaron la receta para tratar de salvarlo.


Desde hace días había presiones para conocer la receta (Bankamérica informó que 70 por ciento delos inversionista considera que México perderá el grado de inversión y Bloomberg y Reuters urgieron al presidente Andrés Manuel López Obrador para que informara sobre el tratamiento que va a seguir)


Los médicos más conservadores, quienes lo atendieron durante los últimos 25 años (cuando menos), le extirparon un riñón para utilizarlo en trasplantes, le amputaron las piernas y los brazos. Prácticamente solo le dejaron el corazón intacto.


Algunos doctores recomendaron la eutanasia y hasta lo trataron de obligar a firmar un nuevo testamento en favor de los acreedores.


Los nuevos herederos se frotaron las manos porque ya veían venir el deceso casi inevitable.


El diagnóstico era hasta hace unos meses que estaba desahuciado.


Las causas de su enfermedad fueron muchas.


(El sindicato lo saqueó, los políticos se aprovecharon de él, los empresarios le succionaron las urdimbres, el gobierno le extrajo casi todas las vísceras, los delincuentes le robaron sus pertenencias y hasta hicieron agujeros en la bolsa de suero que lo alimentaba.)


Fue el hermano mayor que mantuvo a toda la familia durante décadas (cuarenta centavos de cada peso de ingresos presupuestarios provenían de su salario).


Los políticos le vaciaron la cartera (el dinero que ganaba fue utilizado para satisfacer lujos de algunos con residencias en Miami y automóviles que sólo pueden verse en las revistas del jet set).


Los padrastros en turno lo dejaron en la quiebra (Nada más de pago de interés, comisiones y amortizaciones pagó durante el año pasado 122 mil 057 millones de pesos, 15.1 por ciento más, en términos reales, respecto del 2017).


Por recomendación médica modificaron su estatus y vendieron sus pertenencias como si fuera un vagabundo callejero (73 compañías provenientes de 20 naciones tienen 107 contratos para exploración y extracción de hidrocarburos en territorio nacional, para obtener una inversión paralela a la de Pemex por 160 mil millones de dólares).


La familia le dio la espalda y agravó su enfermedad (se abandonaron las refinerías y por primera vez en la historia México comenzó a importar petróleo el año pasado. En 2018 las importaciones petroleras fueron de 54 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones solo de 40 mil; es decir que por cada peso que se vendió de petróleo compramos en el exterior dos pesos de productos petroleros).


Por las sangrías que le practicaron los médicos, esos mismos galenos desahuciaron a Pemex (Barclays predijo que las calificadoras bajarían de nivel los bonos de la empresa y Fitch la degradó en dos posiciones).


El enfermo tuvo que estar en cama por lo menos tres sexenios, porque así lo ordenaban los galenos (en 2014 había 59.6 mil millones de pies cúbicos de reservas de gas natural. Al cierre del año pasado la cifra había bajado a 30 mil millones es decir, la mitad. En cuando a petróleo crudo equivalente, había 42.1 mil millones de barriles y la cifra se redujo a 25.4. Las reservas de crudo consolidadas por la CNH al uno de enero de 2018 se estimaron en seis mil 464.2 millones en la categoría probada, cinco 816.5 mmb en la categoría probable y siete mil 139.1 mmb como posibles. Es decir que en los dos casos estamos a la mitad de lo que había en 2014).


Algunos médicos le sacaron sangre al moribundo para inyectar sangre a un enfermo sano que está en cama por instrucciones de los mismos médicos (leer: “¿Pemex financió al venezolano Guaidó?” http://almomento.mx/diario-ejecutivo-pemex-financio-al-venezolano-guaido)


La nueva receta no les gusta a los médicos conservadores (el gobierno de López Obrador anunció a inversionistas que el plan de apoyo del gobierno federal ascenderá a unos cinco mil 200 millones de dólares, unos 103 mil millones de pesos, que incluyen una capitalización, ahorros por el combate al robo de combustible, ayudas fiscales y monetización de pagarés de pasivo laboral).


Pero no había de otra, el enfermo estaba en fase terminal, desahuciado, comatoso, inerte, inconsciente, moribundo, agonizante, expirante.


Así lo dejaron. Primero lo enfermaron, luego lo destriparon, más tarde lo condenaron a guardar reposo.


Mientras tanto, los abogados se frotaban las manos con su herencia.


Pobre Pemex, o se le inyectaba sangre (la cual puede incluir las nuevas refinerías) con dinero que era suyo y que la familia le había saqueado durante años, o el enfermo perecía.


Ojalá se salve.


Dice el filósofo del metro: No hay mayor enfermedad que la inducida.


 

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