Viernes 15 de Febrero de 2019

Viernes 15 de Febrero de 2019 07:46 am

Pemex, ¿salvavidas o lastre? | MARCO A. MARES


Está previsto que hoy el presidente Andrés Manuel López Obrador dé a conocer el plan de inversión de recursos públicos en Petróleos Mexicanos (Pemex).


En adelanto, el presidente de México dio algunas pistas.


Dijo que: 1.- No planea aumentar la deuda pública; 2.- Que el objetivo es aumentar la producción a 2.6 millones de barriles diarios de petróleo hacia el final del sexenio; 3.- Reducir la carga fiscal de Pemex; y 4.- Una inyección de capital, aunque no mencionó de qué magnitud será.


Sin embargo, dejó entrever que será superior a 1,500 millones de dólares, cifra que  ha trascendido en medios de comunicación.


Otra pista que dio es que la inyección de capital que se prevé para Pemex saldrá del Presupuesto de Egresos de la Federación.


La intención es cumplir con el compromiso de no endeudar más al país, refrendó.


No incurrir en déficit y mantener las finanzas públicas sanas, recitó como lo ha hecho en innumerables ocasiones.


El paquete


El secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, tiene frente a sí la enorme responsabilidad de encontrar la cuadratura al círculo.


Es un enorme paquete. Puede ser salvavidas o lastre.


Si es creíble, el gobierno mexicano por lo menos ganará tiempo.


Si no es creíble, será un lastre que terminará por hundir la cada vez más escasa credibilidad que tiene la petrolera.


Tendrá que encontrar la fórmula para presentar un paquete de medidas que fortalezcan a Pemex y difuminen la incertidumbre y potencial revisión a la baja de sus calificaciones crediticias.


La encuesta de Bank of America Merrill Lynch es un foco rojo de alerta máxima.


El 70 por ciento de los inversionistas consultados cree que en los años 2020 o 2021 el gobierno mexicano perderá el grado de inversión.


Peor todavía, que será degradado al nivel de bonos especulativos o chatarra.


Ante ese contexto el responsable de las finanzas públicas tiene un reto singular.


Frente a sí no sólo tiene el destino de Pemex, sino la percepción de riesgo que tienen los inversionistas sobre México.


Está en juego, la calificación crediticia del “soberano”; está en riesgo la credibilidad y capacidad de pago de la economía mexicana.


Deuda asfixiante


¿Podrá el gobierno mexicano presentar un paquete de rescate re Pemex creíble?


Frente a la ineludible realidad el gobierno mexicano ¿tiene el margen de operación necesario para rescatar financieramente a Pemex?


Pemex tiene hoy una deuda que ronda los 104,000 millones de dólares. Y para el último cuarto trimestre de este año tendrá que enfrentar pagos por 6,600 millones de dólares.


Y en los próximos tres años tendrá que enfrentar compromisos equivalentes a una tercera parte de su deuda total.


Es decir, tendrá que pagar poco más de 30,000 millones de dólares.


Adicionalmente, el actual gobierno tiene que demostrar que tiene la capacidad para presentar un plan de negocios y de operación que le permita:


1.- Reducir sus costos de operación (que hoy son más elevados que los de las principales petroleras de la región: Petrobras y Ecopetrol);


2.- Que puede invertir lo suficiente para explorar y explotar sus recursos energéticos en los lotes que le fueron adjudicados a través de las rondas petroleras.


3.- Que sea capaz de echar a andar a la petrolera para que genere valor y pueda enfrentar sus compromisos.


4.- Y que defina qué modelo seguirá para alcanzar los objetivos: ¿continuará con la reforma energética, en la que juega un papel destacado la inversión extranjera o mantendrá su rechazo a ésta?


De lo que no hay duda es de que el gobierno lopezobradorista está frente a una encrucijada y con el tiempo limitado para resolver la ecuación.


Trascendido


Ayer trascendió que Pemex habría adelantado a inversionistas algunas de las medidas financieras para rescatar a la empresa, aunque no habría mencionado los apoyos adicionales que anunciará el gobierno federal hoy.


Entre las medidas, publicadas ayer en medios electrónicos, están: apoyos por 5,200 millones de dólares, equivalente a 103,000 millones de pesos, que incluye una capitalización de 1,300 millones de dólares; la monetización de pagarés del pasivo laboral por 1,800 millones de dólares; ayuda fiscal adicional entre 2019-2024 por 600 millones de dólares anuales, aplicable al Derecho por Utilidad Compartida.


Ingresos adicionales esperados por el combate al robo de combustibles de 1,600 millones de dólares más.


En un escenario conservador la empresa espera recuperar al menos 80% de los 40,000 millones de pesos del robo, lo cual tendrá un impacto directo positivo en el EBITDA.


Pemex no acudirá a los mercados financieros en el primer trimestre del 2019 para colocar deuda.


La información difundida entre inversionistas señala que el apoyo del gobierno federal mitigará las necesidades financieras de la empresa en el 2019.


También se contempla una transferencia que la Secretaría de Energía hará a Pemex por 25,000 millones de pesos como parte del rubro planeación, seguimiento y evaluación de políticas públicas, recursos que se destinarán a la construcción de la nueva refinería, tal y como lo reconoció la titular de la dependencia, Rocío Nahle.


Hoy, se devela el misterio sobre el paquete de rescate financiero de Pemex. Veremos.


ATISBOS


PENA.- La comparecencia de candidatos incluidos en las ternas para la Comisión Reguladora de Energía, además de pena ajena, provocaron preocupación en el sector eléctrico. Fue evidente la ignorancia de los aspirantes a comisionados, pero sobre todo dejó claro que lo que menos le importa al gobierno actual es contar con un cuerpo especializado en el órgano regulador. Es otra forma de avanzar en el desmantelamiento, sin desmantelar formalmente a la CRE, afirman los especialistas.


 







 

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