Lunes 21 de Enero de 2019

Lunes 21 de Enero de 2019 09:16 am

Infierno huachicolero | ELISEO ROSALES ÁVALOS

El robo de combustible mostró su rostro más trágico, una comunidad frenética por conseguir combustible en una fuga de un ducto de Pemex en la comunidad de Tlahuelilpan, Hidalgo, terminó en una explosión en la que murieron 85 personas y 58 heridos.


Un grupo de elementos de la Sedena intentó persuadir a los pobladores de retirarse para acordonar la zona, ante el peligro de una fuga de esta naturaleza; hay testimonios en las redes sociales, donde pobladores burlonamente persisten en su intención de tomar el combustible, la tragedia hidalguense, muestra la penetración y la raigambre social del huachicol en la comunidad.


Una tragedia que pinta la realidad verdadera de este pobre país, sin estado de derecho, sin justicia, con instituciones atrofiadas, con gente con carencias materiales que no tienen ningún sentido cívico, comunidades desafiantes de la autoridad, que asumen los peligros de una relación con los grupos criminales.


Es el México crudo y bravo, tal como lo dejaron los políticos del siglo XXI, es el resultado de muchos años de deterioro en Pemex y las instituciones encargadas de la procuración e impartición de justicia, de todos aquellos que pudieron o pudimos hacer algo. Se enquistaron la venta de combustible delincuentes de overol y cuello blanco.


La pena mayor, al menos la que más pesa, la muerte de jóvenes y niños, sin que nadie se duela, la comentocracia al servicio del gobierno y los opositores, se enfrascan en bizarras y frenéticas discusiones, buscan la polarización y un mar de sangre para seguir jugando a la democracia y la política.


Las redes sociales se inundaron de comentarios “sesudos” sobre responsables a favor y en contra del gobierno, culpando a unos y otros, sin la menor preocupación por las personas y las víctimas en la tragedia y sus dolientes, ¿los muertos y los niños? En las redes sociales ni quién se detenga por el dolor de la tragedia. Lo único que importa es quién manda el tuit mas crudo y taquillero, el video más crudo o el meme con el humor más oscuro y trágico. Culpar, señalar a los anteriores o al actual gobierno, es sencillo; separar a los criminales de las comunidades no parece tarea fácil.


Las escenas dantescas que vivieron los habitantes de Tlahuelilpan son una muestra del México bronco y el deterioro de las instituciones mexicanas, componentes que lastiman al pueblo mexicano, mucha diferencia con la solidaridad en una tragedia similar en San Juanico


 






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