Miércoles 9 de Enero de 2019

Miércoles 9 de Enero de 2019 08:40 am

¿NAICM, ruta sin regreso? | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Hay algo que no cuadra en este círculo. Primero, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, a través del director del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, afirmó que se había suspendido la construcción de esa terminal aérea en los terrenos de Texcoco.


 


Esto podría ser un mundo maravilloso a vistazo de águila. Sin embargo, no todo es el color con que el gobierno pretende pintarlo.


 


Después, constructores aseguraron que continuaban, con un menor ritmo, las obras. Y, por si fuera poco, se dio a conocer que se había llegado a un acuerdo con los tenedores de los bonos que se colocaron en los mercados internacionales, a un precio de casi a la par de como se habían adquirido. Un centavo por cada dólar.


 


Vamos al análisis de los hechos. Tenemos información fiable que poco menos de la mitad de los trabajadores y empresas constructoras que laboraban en el NAICM siguen trabajando y, en el caso de los empleados, recibiendo sus percepciones salariales. Sí, el ritmo de trabajo es mucho menor, pero continúan.


 


La justificación es simple. Si se cancelan definitivamente las actividades de construcción los tenedores de bonos podrán hacer uso de su derecho a la liquidación inmediata de su inversión e intereses. Esto significa que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tendría que pagar por cada dólar, hasta 20 centavos por indemnización a los inversionistas.


 


Sin embargo, el continuar con las obras no es un acto puramente jurídico y financiero, sino que podría llevar consigo (y no es una teoría conspirativa) el llevar a ese aeropuerto a un camino sin retorno. Esto quiere decir que, en base al avance de la construcción, ya no sea necesario cancelar el proyecto debido a la gran cantidad de recursos invertidos en lo que está en esa zona, donde faltarían acabados y las pistas de aterrizaje. Sería infinitamente más barato continuar con el aeropuerto que dejarlo abandonado e iniciar la construcción de otro.


 


Según el excandidato presidencial priista y exsecretario de Hacienda (con Calderón y Peña Nieto) el costo de cancelar el NAICM no lo compensa el Aeropuerto de Santa Lucía. Se trata de pérdidas por 145 mil millones de pesos. Por ello, lo mejor sería que se vendiera el proyecto íntegro a empresarios; que paguen ellos los bonos internacionales y los mexicanos no gastemos en proyectos fallidos. Ah, y si hay casos de corrupción, pues que metan a la cárcel a los responsables.






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