Viernes 14 de Diciembre de 2018

Viernes 14 de Diciembre de 2018 08:20 am

Con sobresaltos el presupuesto 2019 | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Mañana por la tarde el Ejecutivo Federal, de manos del secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, entregará a Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres, el presupuesto de ingresos y egresos 2019 del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.


 


De acuerdo a lo que me han informado extraoficialmente hay dos aspectos que llaman la atención: la disminución de recursos a materialmente las áreas administrativas más relevantes, así como una baja importante en el presupuesto de la Suprema Corte de Justicia; al Poder Judicial de la Federación.


 


Esta sería la estrategia del Ejecutivo Federal y del Legislativo dominado por Morena, luego de las fricciones entre los tres poderes a consecuencia de las remuneraciones de altos mandos de la Corte y su negativa a disminuirla a niveles inferiores a las del Presidente de la República.


 


La decisión puede considerarse como una venganza del Ejecutivo y, en caso de aprobarse, del Legislativo. Si bien, como hemos mencionado en este espacio, los salarios no pueden disminuirse en forma retroactiva, ya que se viola una garantía constitucional, sólo opera con quienes lo demanden.


 


En fin, en otros rubros también disminuyen los recursos, lo que se verá reflejado en recortes importantes en materialmente en toda la administración pública del país, incluida los sectores salud y seguridad, entre otros. El sector beneficiado es el social, donde se amplían las participaciones para ancianos, madres solteras, jóvenes que no estudian ni trabajan, entre otros.


 


En la reunión de legisladores con el Presidente Andrés Manuel López Obrador, se pidió a los diputados y senadores, a disminuir sus demandas para fortalecer sus distritos electorales.


 


Entre las repercusiones que tendrán estas medidas, está la liquidación de burócratas de todos los niveles así como el freno a licitaciones para la modernización del sector público. Queda prohibido la compra de computadoras y sistemas de software. Esto, convertiría a la administración pública en lenta y obsoleta. Además, la adquisición de vehículos se frenará y disminuirán los viajes de altos funcionarios. Los servicios de seguridad disminuirán.


 


Al final de cuentas, se cumplen varias de las promesas de campaña de López Obrador, especialmente en distribución o regalo de dinero a desvalidos. En tanto el aparato burocrático queda obsoleto y sin posibilidades de mejoramiento. En pocas palabras, las herramientas para el cumplimiento de las tareas de los empleados gubernamentales, serán viejas e inoperantes.


 


Los legisladores de Morena prometieron apoyar la propuesta de López Obrador y aprobar los presupuestos antes de que termine diciembre, como marca la ley.






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