Miércoles 12 de Diciembre de 2018

Miércoles 12 de Diciembre de 2018 08:20 am

¿De quien es la mano que quiere sacar a Graue? | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Una vez más, en menos de seis meses, se generan conflictos en instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México, con el objetivo de debilitar al rector Enrique Graue. No hay otra justificación.


 


Los grupos que movilizaron desde CCHs Azcapotzalco y Naucalpan, hace varios meses, son los mismos que ahora en la Preparatoria 2, Erasmo Castellanos Quinto, que está en paro de actividades.


 


Los “movilizadores” no suman más de 30 sujetos, muchos de ellos ni siquiera son estudiantes de la UNAM. Representan intereses políticos de otras instancias, principalmente de partidos políticos. Destacan miembros del PRD y Morena, los que mueven los conflictos mediante actos violentos que hace unos días dejó un herido en el campus de la UNAM.


 


Lo que llama la atención es la cercanía de las vacaciones en la “Máxima Casa de Estudios”. Las movilizaciones sólo provocan que las autoridades universitarias estén alertas ante la escalada de violencia de esos grupos que operan, todavía, desde auditorios como el de la Facultad de Filosofía.


 


Con gritos de “libertad de presos políticos”, esos grupos sólo hacen ruido y destrozos. El Presidente Andrés Manuel López Obrador, ya anunció una amnistía para la liberación de presos políticos, especialmente de organizaciones “no gubernamentales”.


 


Sin embargo, todo hace indicar que se trata de la detención de jóvenes que fueron detenidos hace algunas semanas por generar violencia en el campus universitario y que dejó como saldo decenas de lesionados y otra docena de detenidos.


 


Aquella historia comentó el 27 de agosto cuando alumnos de los CCHs Azcapotzalco, se lanzaron a huelga para demandar la renuncia de la directora Guadalupe Márquez. Pero, esto no fue suficiente para calmar los ánimos y el 3 de septiembre en una manifestación en la explanada de la rectoría de CU, se desató un pleito que provocó lesiones a varios estudiantes. La rectoría actuó con energía y demandó la detención de “porros”.


 


Hoy la historia se repite y la rectoría también ofreció una mesa de diálogo. Sin embargo, la misma estrategia de desestabilización se repite. Se han generado, dentro del alumnado y catedráticos de la UNAM, la versión que se disputan perredistas y morenistas el control de la UNAM. Sin embargo, los priistas no están al margen, comentan miembros de la comunidad universitaria.


 


El objetivo es apoderarse del jugoso presupuesto y, fundamentalmente, de las posiciones en la cátedra de la UNAM. Desde ahí promover acciones políticas en favor o en contra del gobierno federal.


 


Por ello, es fundamental que se desenmascaren a quienes quieren usar a la comunidad universitaria como carne de cañón para sus viles ambiciones.






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