Lunes 26 de Noviembre de 2018

Lunes 26 de Noviembre de 2018 09:02 am

Legisladores, ¿miedo a otras opiniones? | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS


Nuestra Constitución es sabía. Los constitucionalistas conocían perfectamente las ansias de los gobernantes a no escuchar otras opiniones o a tomar decisiones sin consultar a sus gobernados. Autócratas, pues.


 


No son pocos los que quieren tomar el control de los gobiernos mediante la toma de decisiones unilaterales y a espaldas del pueblo. Creen que son poseedores de la verdad absoluta y, por ende, tienen miedo a cambiar sus “principios” ideológicos, de grupo y hasta intereses personales por influencia de un sector de la población.


 


Bueno, todo esto te lo platico estimado lector, al leer la Gaceta de la Cámara de Diputados en la que hace unos días se publicó una iniciativa del diputado Benjamín Saúl Huerta Corona (Morena) que expide la Ley Federal de Austeridad Republicana del Estado, y reforma diversos ordenamientos.


 


En la iniciativa se realiza una adición del artículo 13 Bis, en la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, en donde se establece que:


 


“Queda prohibida la realización de cabildeo en el proceso legislativo. Los interesados en las leyes y decretos deberán hacer llegar sus consideraciones por escrito, directamente a las comisiones legislativas correspondientes. Éstas decidirán si solicitan mayor información.”


 


Asimismo, “Se entiende por cabildeo la actividad que realizan personas dedicadas a promover intereses de particulares con carácter patrimonial o económicos, ante los órganos directivos y comisiones de las Cámaras o ante legisladores en lo individual o en conjunto, con el propósito de influir en decisiones que les corresponden en ejercicio de sus facultades.”


 


Primero, no sólo cabildean grupos particulares, lo que legítimo. Los grupos que exigen el derecho de audiencia de sus legisladores también realizan acciones de cabildeo a fin de defender intereses de sus comunidades o grupo. Es totalmente legal el ser escuchados.


 


Segundo, los legisladores fundamentalmente deben estar abiertos a todo tipo de opiniones y escuchar todas las voces. ¿A qué le teme el diputado Huerta Corona? Su deben como diputado no es legislar en lo oscurito y bajo la línea de su partido, sino el responder a los derechos de todos, incluidas las minorías.


 


Así lo dijo el jefe máximo de su partido, Andrés Manuel López Obrador; gobernará para todos. Y, de eso se trata el ejercicio del gobierno y, obviamente, del poder. El cabildeo o lobby es eso. Escuchar a todos para tomar las mejores decisiones.


 


Los gobernantes, en ellos incluidos legisladores y juzgadores, están obligados a velar por los intereses de todos los mexicanos, sin exclusiones. No es posible que un partido o un político lleve a un vulgar trámite burocrático, como una carta, un derecho ciudadano. Cuidado con caer en una autocracia. No se juega con los derechos de todos, incluidos con las minorías.






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