Lunes 19 de Noviembre de 2018

Lunes 19 de Noviembre de 2018 08:50 am

El discurso en la toma de posesión a la Presidencia | SALOMÓN PRESBURGER

El próximo 1º de diciembre el presidente electo deberá dar un discurso en su toma de posesión, y como pocas veces, será determinante el mensaje que mande.


 


La expectativa es alta y seguramente influirá de manera importante en el ánimo de los mexicanos y de la visión que tengan los diferentes países del mundo con respecto a nuestro futuro.


 


¿Es posible dar un discurso con el cual todos queden contentos?


 


Hoy en México lamentablemente la población está polarizada, los “fifis”, los jodidos, los güeros, los morenos, los que adoran a AMLO, los que le tienen pavor, y la lista es larga…


 


Lo peor que puede pasarle a un país es estar dividido. Los países que han logrado motivar a su población hacia metas comunes son los que están creciendo sostenidamente, y donde cada quien quiera jalar para otro lado, son los que acaban teniendo muchos problemas.


 


Las promesas de campaña han quedado plasmadas muy claramente, de modo que la gente que votó por AMLO terminará desencantada si precisamente en la toma de posesión se desdice.


 


López Obrador en su cierre de campaña 2018, Estadio Azteca, CdMx (Foto: Global Media).


 


Por el contrario, la gente que no votó por él, de alguna manera está esperanzada en que recule o cuando menos matice temas que son fundamentales, y que muchos están esperando ver cuál será finalmente la posición para decidir qué hacer con su dinero y sus negocios, e incluso, con el futuro de ellos y sus familias.


 


Por principio de cuentas es de sumo importante que nuestro nuevo presidente transmita liderazgo y confianza a la mayoría de la gente y motive a todos a una convivencia cordial y ganadora.


 


No obstante, el problema es que cada vez será más difícil lograrlo si los que ya están en el Congreso y el equipo que próximamente entrará a gobernar siguen amenazando con sus declaraciones los principios básicos de economía y atacando el Estado de derecho.


 


Ojalá el 1º de diciembre recibamos un mensaje motivador de un verdadero estadista.


 


Es fundamental tener claro el rumbo, y aunque a la mejor no estamos de acuerdo en todos los destinos, prefiero saber por dónde va el camino a mantener una situación de indefinición y estar adivinando.


 


Me parece que lo más importante será que nos transmita y nos asegure a los mexicanos y a todo el mundo, el respeto irrestricto al Estado de derecho, que si ya de por sí el Poder Legislativo se ve como un contrapeso débil, se mande un mensaje contundente de que al Poder Judicial se le respetará plenamente.


 


De verdad espero y confío en que el próximo presidente de México ofrezca un discurso el 1º de diciembre que nos una a los mexicanos hacia un mejor futuro para todo.


 


 


 






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