Miércoles 14 de Noviembre de 2018

Miércoles 14 de Noviembre de 2018 08:59 am

Grupos de presión, ¿convivencia pacífica? | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

En mis inicios en el oficio de periodista, los políticos de altos vuelos me hablaban de grupos de poder y presión en el país. Incluso le pregunte, en una entrevista banquetera al ideólogo priista Jesús Reyes Heroles, quienes eran esos grupos de presión auténtica.


 


Paciente, me dijo: el ejército, el clero, los sindicatos, los intelectuales, los opositores y algunos medios de comunicación. Entonces le pregunte sobre los grandes capitales extranjeros. Esos son los que han ganado a través de la historia del país enormes utilidades a costillas de los mexicanos.


 


Esos grupos de presión, a través de los años, influyen en México y en muchos países del mundo. Luego de su respuesta, dio por terminada esta entrevista que realmente fue una referencia política para indiciados.


 


No se trata de ser serviles a esos grupos de presión, pero estos representan intereses de grupos sociales que se movilizan y pueden generar conflictos severos en economía, política y sociedad.


 


Todo esto te lo platico por que en México han surgida más grupo de presión de los que estaban contemplados en las últimas décadas. No sólo es el Ejército, el Clero, los empresarios, los financieros, los medios de comunicación, bueno, incluso el crimen organizado. Ahora se agregan líderes sociales o callejeros que hacen y deshacen a su antojo. Bueno, hasta los llamados “influencers”, quienes desde las redes sociales (con niveles académicos y de investigación superficiales, sin ningún rigor, comentan y son tomados en cuenta por sus seguidores).


 


Todos ellos, se convierte en influyentes y quienes pueden en cualquier momento en transformar la vida de una nación.


 


Precisamente, contra éstos se enfrentará Andrés Manuel López Obrador desde su despacho en Palacio Nacional. Empezó a tener choques con los administradores del capital (los dueños son todos aquellos que tienen sus ahorros en sus bancos o casas de bolsa), al tomar los negocios como el Aeropuerto de Texcoco y las comisiones bancarias. Con el Ejército, la desaparición del Estado Mayor Presidencial, un grupo de élite que da cobijo a más de 5 mil soldados.


 


Son rounds de sombra, diría el “Púas” Rubén Olivares. Todo hiciera indicar que el próximo presidente de la República está “tentando” el nivel de tolerancia de esos grupos de poder.


 


Hasta el momento todavía no hay rugidos de los tigres, pero hay un nivel en el que difícilmente podrían sobrevivir las estructuras de gobierno sin daño. Esto ocurrió en Venezuela, pero el límite se rompió rápidamente. El nivel de tolerancia provocó el empobrecimiento de los venezolanos.


 


Claro, que nadie está por arriba de la nación, pero no se trata de proteger intereses ideológicos o de grupo político. Se trata de proteger los intereses de todos los mexicanos.






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