Jueves 8 de Noviembre de 2018

Jueves 8 de Noviembre de 2018 08:03 am

Supina ignorancia económica legislativa | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Me extraña que Benjamín Robles, diputado por el Partido del Trabajo, experimentado legislador, haya presentado una reforma a la Ley del Banco de México, para utilizar las reservas monetarias para proyectos de inversión y para acabar con la pobreza en el país.


 


Quizá el legislador desconozca el motivo por el cual existen las reservas en el Banco de México y las guarda celosamente ante cualquier tipo de amenaza política o financiera.


 


Desconoce que esas reservas, en estos momentos arriba de los 173 mil millones de dólares, no son dinero de circulación corriente en el país. Son los pesos. Por ello, el banco de México transforma, por ley, los dólares o cualquier otra moneda o metales preciosos como el oro, en pesos.


 


Esas monedas llegan al país y las cambia el Banco de México. Al momento en que quieren cambiar los pesos a dólares, Banxico los transforma en divisas. Esto va para empresas y personas físicas, ya sea para comprar en el extranjero bienes o servicios y, en su defecto, para realizar viajes al extranjero. Las empresas mexicanas que venden sus productos en el exterior, cambian sus divisas en pesos para usarlos en México.


 


Lo que pide Benjamín es hablar de elefantes y hormigas. Nada en común. Ese dinero se usa para ese fin únicamente como una cámara de compensación bancaria.


 


Claro, se escucha bonito para el vulgo que no tiene ni idea de lo que significa “reservas monetarias internacionales”, decir que se usará. Ese dinero no se puede usar. Son dólares y otras monedas para intercambio entre naciones. Ordenar al Banxico, que actualmente preside Alejandro Díaz de León, usarlas es simplemente imposible.


 


Me extraña que Benjamín Robles haga ese tipo de pronunciamientos, ya que conoce muy bien la ley del Banco de México, como lo demostró en su paso por el Senado. Quizá sea un buscapié y llamar la atención del gobierno de Andrés Manuel López Obrador que, por cierto, ya se pronunció a través de quien será su secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, que ese tipo de uso simplemente es inadmisible. Se acabó la discusión.


 


Pero que quede claro, las reservas no son propiedad del gobierno mexicano. Están en resguardo del Banco de México para enfrentar los compromisos que el país tiene en materia monetaria. Incluso, cuando se pide un crédito a instancias internacionales en dólares, estos se pagan en dólares, pero se tienen que cambiar en pesos para que sean usados en el país. Todo lo demás, es vil demagogia.






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