Miércoles 31 de Octubre de 2018

Miércoles 31 de Octubre de 2018 09:54 am

Maduro, non grato | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

No es para menos. El rechazo de una buena parte de la sociedad a la invitación que hizo el próximo gobierno mexicano al dictador venezolano Nicolás Maduro, está totalmente justificado.


 


Muchos, en Morena, públicamente apoyan ese régimen, pero en privado también lo repudian por ser abiertamente antidemocrático y de perseguir a sus opositores.


 


Maduro, un camionero venido a más, únicamente por su cercanía y servilismo al dictador militar, Hugo Chávez, es una marioneta de los gorilas que ostentan el poder en aquella nación sudamericana.


 


Pisotean los derechos de los opositores, se roban la propiedad privada para beneficiar a la casta dorada militar en el poder político concentrado en Caracas. En Venezuela no se reparte la riqueza, se reparte la miseria; no es una vida democrática, es una autocracia donde el líder es venerado como un dios con pies de barro.


 


Millones de hermanos venezolanos, que viven en un sistema político socialistoide que beneficia y enriquece a una casta burocrática o partidista, llevó al empobrecimiento de un pueblo noble y trabajador. Expulsa a sus hijos fuera del país para prostituirse por un pan. Es el vivo reflejo de una Cuba que se avergüenza de destruir sus juventudes en aras de mantener una ideología que naciones con ideólogos que la instituyeron, se transformaron a naciones de mercado, como China y Rusia.


 


Arruinaron la petrolera estatal, PDVSA, que era la potencia del continente, con mayor fortaleza que Petrobrás, de Brasil y Pemex, mexicana. Sin embargo, la corrupción del buró político de Chavez y Maduro, la llevaron a la quiebra. Regalaron sus recursos petroleros a naciones como Cuba, Bolivia, Nicaragua. También vendían a los venezolanos combustible en 2 o 3 pesos mexicanos el litro; por debajo del costo de producción. Todo para mantener el poder.


 


Ninguna economía, en ese ritmo se mantiene a flote; se hunde. Y, lo que es peor, se apodera ilegitima e ilegalmente de empresas generadoras de empleo, bienes y servicios. Consorcios mexicanos como Cemex, Gruma y Femsa, sufrieron la expropiación de sus instalaciones. Al final, estas quedaron hechas ruina y no funcionan. Acabaron con la fuente de comida de cientos de miles de venezolanos.


 


Definitivamente, por si fuera poco, Maduro es un criminal por omisión, al llevar a millones de venezolanos a la miseria, mediante criminales represiones.


 


A este hombre invitaron. Adolfo Hitler, llegó por la vía democrática al poder, pero era un criminal. ¿También lo hubieran invitado?






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