Martes 30 de Octubre de 2018

Martes 30 de Octubre de 2018 08:15 am

Recuento de daños de la #consultaNAICM | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Terminó la consulta sobre el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, con el freno de la construcción en Texcoco y construir 2 pistas en la Base Aérea de Santa Lucía, con el habilitamiento del Aeropuerto Benito Juárez y el de Toluca. Y, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, lo ratificó.


 


Es el momento para hacer un recuento de daños y beneficios, con esta decisión. Primero, lo que deja esta consulta como “consulta”. Este ejercicio, que debería ser democrático, se vio plagado de deficiencias y vicios del corporativismo político. Si bien era de esperarse que los simpatizantes de López Obrador acudieran a las cajas recolectoras de boletas de la consulta, se documentaron infinidad de corruptelas violando el artículo 35 de la Constitución. Este artículo se transformará a fin de quitar el candado sobre temas de presupuestales y fiscales.


 


El resultado no sorprendió a nadie. La decisión por Santa Lucía fue un acto de lucimiento de músculo de AMLO. De alguna forma la demostración de la manera como pone en marcha a sus seguidores movidos por la venganza y discriminación económica, bajo la bandera de “fin a la corrupción”. Incluso, la semana antepasada líderes empresariales que forman parte del Consejo Coordinador Empresarial, se reunieron con senadores de Morena encabezados por Ricardo Monreal, lo que terminó con gran rispidez; la manzana de la discordia fue el aeropuerto de Texcoco.


 


Esta decisión ahonda discrepancias entre el sector productivo y el gobierno, como ocurrió en los setentas con Luis Echeverría Álvarez. Aunque no fue severo el impacto en la paridad Peso-Dólar, parece que los mercados asimilan la decisión del Nuevo Aeropuerto, si AMLO con su mensaje que los inversionistas no perderán “un solo centavo”.


 


Además, se refirió el presidente electo, sobre Fibra E que lleva inversiones de pensiones como las de Inbursa, PensionIssste, Profuturo, XXI-Banorte, que implican poco más de 60 mil millones de pesos. Estas, dijo, están aseguradas, así como los contratos de cientos de empresas constructoras involucradas en la construcción del NAICM.


 


Lo que queda claro únicamente, es que este tipo de consultas, que podrían ser el despegue de un país más democrático, necesitan un marco jurídico que de la posibilidad que no sea el gobierno el que proponga una consulta, plebiscito o referéndum, sino que sea la sociedad organizada la que lo proponga en temas que dividen a la sociedad como la designación de funcionarios federales, especialmente los dedicados a la seguridad, jueces, leyes fiscales, obras faraónicas, entre otras decisiones que afectan a las mayorías.


 


Necesitan cambios al artículo 35 constitucional, la Ley respectiva y el reglamento. Así, se tienen todas las formalidades legales y no un sondeo de opinión. Por cierto, algunos hablan de ampararse ante la decisión de AMLO de frenar Texcoco. No opera ya que no es una decisión de gobierno. López Obrador no es gobierno todavía. Esto operaría a partir del 1 de diciembre próximo.


 


Al final el pueblo es sabio, como dijo AMLO, pero no debe ser culpable de esas decisiones ya que no tenía la información técnica suficiente para tomar una decisión razonada; sólo fue el voto de la venganza.






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