Jueves 18 de Octubre de 2018

Jueves 18 de Octubre de 2018 09:21 am

Andanada de última hora contra Texcoco | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

De último minuto, los grupos de ecologistas, indigenistas y hasta de “organismos internacionales” despertaron de su letargo y ahora sí se lanzaron a tomar los espacios en los medios de comunicación para gritar en contra del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, que se construye en Texcoco.


 


A menos de 15 días de la consulta para que “la ciudadanía” decida dónde se ubicará esa estratégica terminal aérea. Al darse a conocer las dos preguntas, esos grupos arrebatan esos espacios para exponer sus puntos de vista. Algunos legítimos, otros simplemente de oportunismo político.


 


Recientemente, en uno de los chats en los que participo me llegó un comentario en el cual, alarmado uno de mis lectores, me dijo que se había hundido la instalación del NAICM casi un metro. Su fuente, es su instituto, ya que no tenía ninguna fuente fidedigna. Simplemente, estaba nervioso por que todo se había “hundido”.


 


Le comenté que esa era una “fake news”, ya que efectivamente esa terminal se hunde, como ocurre con la actual donde se encuentra el Aeropuerto Benito Juárez. Esa zona es lacustre y se hunde constantemente. No pasa nada. No se hunde en niveles incontrolables, ni peligroso para las operaciones del aeropuerto. Eso no ha afectado, tampoco, la seguridad de despegues, aterrizajes, ni mucho menos la de las salas de abordaje.


 


Sin embargo, es cierto que hay afectaciones ecológicas y de la migración de aves. Además, el cochinero que están dejando los concesionarios de minas de arena, tepetate, grava, tezontle, entre otros materiales para la construcción y relleno del NAICM, con minas cerradas al aire libre y sin recuperar le medio ambiente. Todo por tener mayores utilidades a costillas de sus propias tierras y lo productivo que puedan ser en el futuro.


 


Pero, aquí las autoridades como Semarnat y el Gobierno del Estado de México, que encabeza Alfredo del Mazo, deberían estar pendientes y vigilantes de la protección del medio ambiente y de medir los impactos a la ecología.


 


Después de la discusión sobre cual es la mejor opción para el aeropuerto (Santa Lucía-Toluca y Texcoco), afloran muchos datos que exhiben deficiencias de ambas propuestas. Esto es lo que debe explicarse a los que estén interesados en participar en la la consulta. La información es certidumbre. Todo lo demás, es vulgar demagogia.






Déjanos tu comentario