Martes 16 de Octubre de 2018

Martes 16 de Octubre de 2018 09:14 pm

Sin fracking, EU saqueará crudo fronterizo | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

La fracturación hidráulica, o fracking como se le conoce en inglés, es una técnica que permite aumentar la extracción de gas y petróleo en zonas que incluso fueron declaradas “agotadas”, en el subsuelo.


Esta técnica consiste en la perforación de un pozo vertical u horizontal, entubarlo y consolidarlo mediante cementos especiales de gran resistencia. Esto se puede hacer a más de 2,500 metros de profundidad. Se inyecta agua a gran presión, de modo que supere la resistencia del subsuelo, y así obtener el gas y el petróleo crudo.


Definitivamente tiene implicaciones adversas al medio ambiente ya que se contaminan los mantos acuíferos, se eleva el consumo de agua y se contamina el entorno con gases derivados de los químicos usados en esa técnica. Estados Unidos, España y Reino Unido, entre otras naciones levantaron sus prohibiciones ante la tendencia mundial a disminuir el flujo de hidrocarburos para convertirlo en otro tipo de energías.


Los mexicanos estamos en una disyuntiva. Las zonas que tiene escasas reservas petroleras en la superficie, como los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, necesitan de esas técnicas para extraer petróleo. De lo contrario, simplemente se cerrarían esos pozos.


De esto piden su limosna petroleros estadounidenses, especialmente los texanos. Ellos ya practican el fracking y en estos momentos sacan petróleo que está en el subsuelo mexicano. Esto es imposible de impedir. Es la estrategia popote.


Por ello, el gobierno de Enrique Peña Nieto y el electo de Andrés Manuel López Obrador, deben informar a la sociedad las consecuencias de una decisión en favor o en contra. AMLO dice que no se afectará el entorno, ni los mantos friáticos de las comunidades cercanas a los pozos. Esto, en síntesis, nos lleva a cancelar una buena cantidad de ingresos, derivados de la producción de petróleo.


La política económica de López Obrador está basada en una buena parte en la producción y refinación del petróleo. Si no tenemos petróleo, ¿entonces de dónde saldrá dinero para la cumplir con las metas del sexenio próximo?


La decisión no es fácil, pero será en términos políticos, sin fracking; o económicos, con fracking.






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