Martes 2 de Octubre de 2018

Martes 2 de Octubre de 2018 09:22 am

La tarde de los zapatos rotos | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Las crónicas de la masacre del 2 de octubre de 1968, dejaron una marca en las siguientes generaciones, muchas de ellas ni siquiera entienden la lucha de aquellos jóvenes que tomaron las calles para exigir ser escuchados.



La italiana Oriana Fallaci, la mexicana Elena Poniatowska, y el corrector de estilo de Ovaciones en los setentas, Alberto Altamirano, hicieron relatos que a los jóvenes de los ochentas nos impactaron. Ríos de sangre que se coagulaban rápidamente conforme se desarrollaba la balacera y la toma del edificio Chihuahua por las fuerzas policíacas manipuladas por Luis Echeverría Álvarez, fue una visión que tenían periodistas y escritores que asistieron a la tarde de las traiciones.



Un secretario de Gobernación, Luis Echeverría, que traicionaba con información y clima de miedo a un acomplejado Gustavo Díaz Ordaz; la traición de un gobierno a su pueblo, aunque lo haya hecho con el fin de evitar una revuelta mayor o que deslucieran los Juegos Olímpicos que se desarrollarían 10 días después.



Cientos de zapatos impares estaban tirados por todos lados de la Plaza de las Tres Culturas. No lo vi, pero lo imagino de la misma manera como el 1 de abril de 1980, ocurrió la matanza en la Catedral de San Salvador, en los funerales del obispo Oscar Arnulfo Romero, mientras el arzobispo primado de México, Ernesto Corripio Ahumada, representante personal de Juan Pablo II, mandaba un mensaje. Acabada la balacera y bombazos, quedaron miles de zapatos en las calles. Los cuerpos de más de 300 personas, aplastados y tiroteados quedaban en una explanada. Algunos no guarecimos atrás de una pequeña barda en el perímetro de la Catedral.



Esta escena es una réplica de lo ocurrido el 2 de octubre. Pero, en El Salvador, se conocieron los nombres de los autores materiales e intelectuales de la matanza, aunque sea 30 años después. En México, aún quedan muchas dudas y una afrenta del gobierno para con el pueblo.



Se dieron muchos cambios en la sociedad mexicana. El gobierno, con predominancia de mayores de 55 años, tuvieron que abrir paso a las siguientes generaciones donde destacan varios políticos de la actualidad y que dejaron huella en la administración pública como Pablo Gómez (diputado por Morena), Graco Ramírez (exgobernador de Morelos), Gilberto Guevara Niebla (próximo subsecretario de Equidad Educativa), Eduardo Valle “El Buho” (exdiputado federal), Sócrates Campus Lemus, exfuncionario de Luis Echeverría; Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, exfuncionario de Conasupo y de la Sedesol; Jesús Martín del Campo (diputado por Morena), Salvador Martínez de la Rocca, exdelegado en Tlalpan y exdiputado federal. Además, Raúl Álvarez Garín, Marcelino Perelló y Alex Segura Garrido, quienes no tuvieron ningún cargo en el Ejecutivo



No se puede negar que el país cambio. Hay un México distinto al 2 de octubre del 68. Sin embargo, la clase política sigue por el mismo camino de la repetición de actos que llegaron a colmar la paciencia de la sociedad.





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