Jueves 20 de Septiembre de 2018

Jueves 20 de Septiembre de 2018 09:27 am

¿Esta México en bancarrota? | EDUARDO RUIZ HEALY

Actuando como un candidato en campaña y tal vez olvidándose de que como el presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos sus palabras no son tomadas a la ligera por la opinión pública y los comentaristas y analistas nacionales y extranjeros, Andrés Manuel López Obrador dijo hace unos días que “el país lleva 30 años en bancarrota, desde que se está aplicando la política neoliberal”.


Lo dijo en Tepic, Nayarit, en un evento masivo que sus seguidores organizaron el pasado fin de semana para que ahí le agradeciera a los nayaritas el apoyo que le dieron en la elección presidencial del 1 de julio pasado, en donde AMLO recibió el 65.4% de los votos emitidos en ese estado.


El discurso fue más propio de un candidato ganador que el de un presidente electo y tal vez por eso el morenista no midió sus palabras, porque decir que el país que gobernará está en bancarrota y que ésta ha durado ya tres décadas es realmente pintar un panorama exageradamente sombrío de la realidad económica nacional.


El Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia define bancarrota como: “1. Quiebra de una empresa; 2. Ruina económica; 3. Hundimiento o descrédito de un sistema o doctrina”.


Esas definiciones se refieren primordialmente a la quiebra de una persona o de una empresa, no la de una nación entera. Por ello, en el sitio definicion.mx encontré la explicación de los que es la quiebra de una nación: “Un país se declara en bancarrota cuando no puede pagar los intereses de sus deudas y ninguna entidad está dispuesta a prestarle dinero. Esto provoca una falta de liquidez e impide asumir sus responsabilidades (pago de salarios, de pensiones y desaparición de servicios públicos básicos)”.


De acuerdo al sitio de Microsoft especializado en noticias económicas (www.msn.com/en-in/money), estos son los países que se enfrentan actualmente a la bancarrota: Guinea Ecuatorial, Haití, Mozambique, Sudán de Sur, Venezuela, Yemen y Zimbabue.


Dudo de que el presidente electo crea que México se asemeje a los países arriba anotados o a naciones frágiles o fallidas como son Somalia, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Sudán, Chad, Irak o Afganistán, por mencionar a algunas.


La realidad es que México paga puntualmente los interés de sus deudas, las emisiones de valores gubernamentales son bien recibidas dentro y fuera del país, se pagan los salarios y pensiones de la burocracia, se proporcionan, aunque sea mal, los servicios públicos básicos a la mayoría de la población.


Tan no está nuestro país en bancarrota que el mismo presidente electo envió a su representante a las pláticas que nuestro gobierno sostuvo con el de la principal potencia económica del mundo para concretar un nuevo tratado de libre comercio. No me imagino a Estados Unidos interesado en suscribir un tratado similar con Venezuela, Chad o Yemen.


México no está en bancarrota. Es un país que no ha prosperado como debería haberlo hecho debido a los gobernantes ineficaces y corruptos que desde siempre ha tenido. Espero que las cosas cambien con la Cuarta Transformación.


 






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