Miércoles 19 de Septiembre de 2018

Miércoles 19 de Septiembre de 2018 08:20 am

Rosario Robles, en la mira | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Por una parte, hay campañas periodísticas en contra de la Secretaria de Sedatu, Rosario Robles Verlanga, pero por la otra el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador solicitó a la Procuraduría General de la República información sobre las investigaciones que haya realizado la dependencia que administra interinamente Elías Beltrán, alrededor de la Sedesol y Sedatu con la experredista.


 


Rosario Robles, fue perredista y militó en las izquierdas durante muchos años. Llegó a ocupar posiciones importantes dentro de grupos socialistas y el liderazgo perredista. Posteriormente, fue jefa de gobierno en el entonces Distrito Federal, después de Cuauhtémoc Cárdenas; antes de Andrés Manuel López Obrador.


 


El equipo de AMLO, en aquella época se quejó del cochinero que les dejó en la administración, donde se destaca la expropiación del predio El Encino, que fue el motivo por el cual llevó al desafuero al ahora presidente electo. Incluso, al revisar la información, López Obrador revocó el decreto expropiatorio, pero por un desacato a un juez fue llevado ante un juicio en el Congreso.


 


Rosario Robles, en la administración de Enrique Peña Nieto, se convirtió en un personaje con el que pretendía rebasar por la izquierda a las izquierdas, pero especialmente a AMLO. Sin embargo, el proyecto político fracasó y todo quedó en una aspiración con hondas huellas en Sedesol y Desarrollo Urbano, donde se menciona que armó todo un tinglado con universidades con el objetivo de generar recursos sucios para campañas priistas. Esto se le dio en llamarse la “Estafa Maestra”.


 


Sin embargo, nada inculpa directamente a Rosario Robles. Las pesquisas son de fuego amigo; dentro de los priistas que se vieron desplazados por la experredista y les quitaron de sus manos miles de millones de pesos que les sirven de lucimiento personal y político.


 


El equipo del presidente electo, pidió información y lo que tiene hasta el momento es un “chismerío” donde algunos voceros de la insurgencia periodística en sus juicios precipitados ya exigen sentencia contra Robles y varios de su equipo.


 


Entrevisté personalmente al secretario actual de Sedesol, Eviel Pérez Magaña. Le pregunté sin apasionamientos partidistas si Rosario había cometido algún delito en su paso por esa dependencia. Respondió que, hasta la información que tenía en ese momento, un “¡no!” categórico.


 


Por ello, AMLO afirma que el caso de Rosario es una distracción a los problemas graves que tiene el país. La información que debe tener hasta el momento, lleva a ese destino. Quizá haya más de fondo, pero es claro que lo que existe hasta el momento no incriminan a Robles. Y, reitero, podrá haber un mar de fondo, pero hasta el momento no hay nada concreto.


 


Sin embargo, en el coliseo de San Lázaro claman carne para los leones, ávidos de venganza. Rosario es una izquierdista destacada que le dio la espalda a su tribu, después que ésta la abandonó.






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