Martes 11 de Septiembre de 2018

Martes 11 de Septiembre de 2018 09:14 am

UNAM: un botín llamado rectoría | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Las movilizaciones estudiantiles datan desde el inicio de la vida revolucionaria del país. Por allá de finales de los vivientes, los universitarios eran controlados por golpeadores pagados por gobernantes. Un estilo de control heredado de las estructuras soviéticas...


 


Muchos de los funcionarios públicos sabían perfectamente del valor de los estudiantes, como semillero de entes pensantes y futuros líderes políticos de la nación. Ahí, están los que también pueden generarlo movimientos sociales que desestabilizan los estados.


 


El objetivo es controlarlos y para ello los grupos de poder necesitan de las autoridades universitarias quienes lees permiten el paso y son sus cómplices en el manejo del dinero, pero especialmente en el acceso de los estudiantes sobresalientes.


 


Las escuelas, pero especialmente las preparatorias universidades, se convierten en un manjar para los políticos. Ahí se pueden aleccionar a quienes podrán ser sus seguidores e incondicionales; todo basado en supuestas ideologías que mágicamente dan bienestar a quienes van en ascenso en la escalera social.


 


Por ello, no sorprenden los hechos violentos ocurridos últimamente en la UNAM, a últimas fechas. Están utilizando al campus universitario como la área de lucha de grupos políticos de izquierda y de la rectoría. Todos quieren tomar el control del estudiantado y después venderlo al mejor postor.


 


Uno es el discurso de dientes para afuera y otra es la verdad. La clase política, especialmente la izquierda sabe la manera como se trata al estudiantado con el objetivo de controlar las masas. No sólo son los estudiantes el objetivo, sino sus familias.


 


Por ello, ahora vemos los grupos de perredistas, morenos y hasta priistas que tiene como objetivo, a 50 años de la matanza de Tlatelolco, revivir la guerra entre grupos con el fin de crear un clima de terror entre maestros, trabajadores y estudiantes de la UNAM, y de paso del resto de las escuelas de educación media y superior.


 


De todo ello, están perfectamente enterados autoridades universitarias y políticos. No se hagan tarugos. Todo está en las nuevas reglas del juego político con un gobierno socialista como el de AMLO. Ahí, es donde se podrán gestar más grupos que desvíen a los verdaderos estudiantes de sus metas de mejorar sus niveles de vida.






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