Miércoles 29 de Agosto de 2018

Miércoles 29 de Agosto de 2018 09:51 am

Partidos satélite, nuevos amos | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Durante la vida política moderna del país, aparecieron partidos satélite, que llenaron el espacio de organizaciones representativas de las minorías, pero especialmente para dar una imagen de democracia “representativa!”


 


Sus dirigentes amasaron fortunas espectaculares al amparo de una imagen opositora que no le hacía ni cosquillas a los entes en el poder.


 


Institutos políticos, carentes de ideología y de una estructura que ofrezca soluciones a los problemas sociales, existen sólo de las participaciones presupuestales que, por ley, les corresponderían a las minorías que alcancen el 3 por ciento de los votos en la más reciente elección.


 


Partidos van, partidos llegan. Todos con la bendición del presidente en turno. Ninguno con un fundamento que atraiga el verdadero interés del electorado.


 


En los años setentas y ochentas existían dos partidos, el Popular Socialista (PPS) y el Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), que vivieron muchos años con mitos de una aparente ideología socialista de los primeros, y de los herederos de la Revolución Mexicana, en los segundos.


 


Después aparecieron otros, que respondían a intereses de políticos como el Partido del Trabajo, que fue impulsado por Raúl Salinas de Gortari; el Partido Socialista Unificado de México, PSUM, el Partido Socialdemócrata, De la Sociedad Nacionalista y muchos más que son flores de un día. Todos gastaron miles de millones de pesos y los órganos electorales les daban su registro.


 


El objetivo es simple. Con las coaliciones partidistas, se unen todo tipo de partidos que claman ideologías antagónicas, con el fin de mantener el registro y las prebendas millonarias.


 


En las pasadas elecciones, con el triunfo de Morena, un partido de reciente creación, se reconfiguró el panorama partidista y político del país. Se divorciaron del PRI, sus satélites, PVEM y Nueva Alianza. Ahora entregan su amor al partido que creó Andrés Manuel López Obrador. Movimiento Ciudadano, Encuentro Social y PT, están perfilando quedarse como satélites, pero siguen reflexionando con quién.


 


Mucho le cuesta al erario el mantener a muchos de éstos políticos que deben representar a las minorías. Ahora, con el resultado electoral, todos los partidos, excepto Morena, se convirtieron en “chiquillería” y, cuando menos, el PRD podría convertirse en “satélite” del PRI o Morena. El PAN, seguramente se mantendrá como primera minoría y el tricolor como segunda minoría. Como en el rock and roll, se vale el cambio de parejas.


 






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