Jueves 23 de Agosto de 2018

Jueves 23 de Agosto de 2018 08:35 am

¿Dónde están los fiscales autónomos? | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Los partidos de oposición, especialmente Acción Nacional y por línea marcada por el líder moral Ricardo Anaya, bloquearon la elección de los fiscales General de la República, Anticorrupción y Electoral.


 


Primero puso como pretexto para evitar su aprobación que buscaban imponer al “fiscal carnal”, luego que ellos mismos aprobaron los cambios constitucionales que establecían que el procurador General de la República podría ser Fiscal General. Ante ello, el presidente Enrique Peña Nieto, envió una propuesta de cambios constitucionales también para que se prohibiera ese hecho.


 


Sin embargo, Ricardo Anaya, para utilizarlo como bandera política y ante la carencia de instrumentos de comunicación masiva del gobierno federal y, por ende, del PRI, decidieron bloquearla a pesar que se aprobó por mayoría en el Congreso de la Unión. Faltaba la aprobación de las 2 terceras partes de los congresos locales, misma que se logró apenas la semana pasada.


 


En su zona de confort, los partidos políticos miraron con desprecio a Morena, que poco a poco se fortalecía con el debilitamiento total del PRD y esas fuerzas políticas.


 


A unos días que termine la vida de la LXIII, no se logró nada para la autonomía de las fiscalías. Simplemente, el PRI, PAN, PRD, PVEM, PT, MC, PANAL, PES y los demás, irresponsablemente dejaron pasar el tiempo y ahora, con una mayoría de un partido nuevo y con el poder total, le dejarán en manos de Morena y Andrés Manuel López Obrador, la elección de esos fiscales.


 


Por ello, urgen cambios para evitar que se tengan fiscales a modo, carnales, pues. Se necesita autonomía de los fiscales y no para juzgar al presidente de la República, como tiene facultades la fiscalía guatemalteca, sino para que haya un equilibrio de fuerzas políticas que impidan la impunidad de los políticos rateros, corruptos o ineficientes.


 


Aunque el discurso de Morena es la lucha contra la corrupción, la falta de autonomía de esas fiscalías implica un retroceso democrático.


 


Lástima, la clase política mexicana tuvo la oportunidad de lograr un avance en nuestras instituciones, pero una vez más, por sus celos políticos la dejaron perder.


 


Hoy, con Morena con una mayoría cercana a la calificada (dos terceras partes) con 303 diputados de la mano de PT y PES, sólo necesita 26 diputados de oposición para hacer hasta cambios a la Constitución. Pese a todo, no debe ser un cheque en blanco para el partido hegemónico. Pero, tienen todo el poder de hacer y deshacer en todo el país.






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