Domingo 12 de Agosto de 2018

Domingo 12 de Agosto de 2018 10:19 am

¿Cuál Andrés Manuel asumirá la presidencia? | EDUARDO RUIZ HEALY

Fue breve el discurso que el miércoles pronunció Andrés Manuel López Obrador al recibir la constancia que lo acredita como presidente electo para el período del 1 de diciembre 2018 al 30 de septiembre de 2024.


Con solo 912 palabras expresó ideas con las que difícilmente puede estar uno en desacuerdo. Entre ellas: “la mayoría de los ciudadanos mexicanos están hartos de la prepotencia, el influyentismo, la deshonestidad y la ineficiencia, y desean con toda el alma poner fin a la corrupción y a la impunidad… Millones de compatriotas aspiran vivir en una sociedad mejor, sin la monstruosa desigualdad económica y social que padecemos… otro de los mandatos de la mayoría es el evitar la violencia, atendiendo para ello las causas que la originan y reformular la política de seguridad... el pueblo quiere legalidad, no la simulación que en la aplicación de la ley… Los mexicanos quieren castigo por igual para políticos corruptos y para delincuentes comunes o de cuello blanco… ninguna autoridad encargada de impartir justicia será objeto de presiones ni de peticiones ilegítimas… El Ejecutivo no será más el poder de los poderes ni buscará someter a los otros…”. (El discurso puede leerse en https://lopezobrador.org.mx/2018/08/08/palabras-amlo-al-recibir-su-constancia-como-presidente-electo).


Lo que AMLO ayer dijo y lo que ha expresado desde el 1 de julio ha motivado y esperanzado a millones, no sólo a los que votaron por él sino a muchos de los que no lo hicieron. Porque, la verdad sea dicha, el personaje que hemos visto desde el día de la elección presidencial definitivamente no es el mismo que vimos a lo largo de 30 años. Pareciera que el haber ganado lo ha transformado. El iracundo demagogo populista que mandó al diablo a las instituciones e insultó a dos de sus antecesores (“cállate chachalaca” le dijo a Fox; de presidente espurio calificó a Calderón) hoy es un hombre sereno que se expresa como un estadista, invita al diálogo a todos los mexicanos y a la búsqueda en conjunto de soluciones.


Muchos me preguntan cuál es mi opinión sobre él. Les digo que me agrada mucho de lo que ha dicho y hecho desde que ganó la elección, pero que sigo convencido de que algunas de sus propuestas son inviables, costosas, imprácticas o demagógicas; que ignoro cómo será como gobernante, porque no sé si será el individuo que fue antes o el que es hoy.


Michelle Obama dijo una vez lo siguiente: “Un candidato no cambiará repentinamente una vez que asuma el cargo. De hecho, es todo lo contrario, porque en el momento en que el individuo hace su juramento está bajo la luz más ardiente y dura que existe. Y no hay forma de ocultar quién es realmente”.


Si AMLO no cambiará repentinamente cuando asuma el cargo, ¿cuál es el que será presidente? ¿El de antes del 1 de julio o el de después de esta fecha? Espero que sea el segundo.






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