Miércoles 18 de Julio de 2018

Miércoles 18 de Julio de 2018 10:01 am

Acotar gobernadores; centralizar poder | VICTOR SÁNCHEZ BAÑOS

A puerta cerrada, la semana pasada se reunieron 30 de los 32 gobernadores con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador. Como si se tratara de secretos secretísimo de familia, no quisieron decir lo que ahí ocurrió y el tono con que trató a los Ejecutivos Estatales el político tabasqueño.


 


El tema central fue el económico y muchas interrogantes quedaron en el aire, especialmente la centralización de los presupuestos federales y la falta de margen de maniobra para los gobernadores quienes ahora tendrán que irse por la derecha, perdón por la izquierda, bueno tendrán que irse derechitos, porque de lo contrario les pondrán un buen “estate quieto” que podría llevarlos a prisión. Esto, ahora que se eliminarán los fueros a las clases políticas; la clase dorada, pues.


 


Lo que les quedó claro a los gobernantes es que entra el país en una etapa de austeridad muy intensa, donde no se salvará ninguna dependencia y ningún gobierno estatal. Con el poder que le otorga la mayoría en el Congreso, López Obrador tomará decisiones que afectan la autonomía de los Estados y Municipios, por una parte, y la soberanía de esas entidades.


 


El tema más candente, que afectará a varios bancos, especialmente Interacciones y Banorte, ambos bajo el liderazgo de Carlos Hank González, así como Santander, de Marcos Martínez, Multivalores de Olegario Vázquez, y otros en menos medida, es el manejo de la deuda de Estados y Municipios. Estará sometida severos controles y ya no tendrían tasas variables entre una entidad y otra. Se renegociarían en paquete. Sin embargo, en privado, los gobernantes exigen a la Secretaría de Hacienda que no les jinetee el dinero. Se los entregue lo presupuestalmente acordado por el Congreso en tiempo y forma.


 


Precisamente, estos retrasos fueron los que en el gobierno de Felipe Calderón obligó a los gobernantes a endeudarse en forma irregular y, en muchos casos, para saquear recursos, como ocurrió en Coahuila con los hermanos Humberto y Rubén Moreira, así como los casos de César Duarte en Chihuahua, Javier Duarte en Veracruz y en materialmente todo el país. Al año, se pagan intereses por más de 350 mil millones de pesos por deuda adquirida y a saldarse en 20 años.


 


En este tema, ¿meterá la mano López Obrador al fondo? Ya veremos, dijo el tuerto.






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