Jueves 12 de Julio de 2018

Jueves 12 de Julio de 2018 07:42 pm

Urgen definiciones en el aeropuerto de la CDMX | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

La construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, empieza a resentir los efectos de la indefinición del próximo gobierno, que encabezará Andrés Manuel López Obrador, sobre el futuro del mismo.


 


Tanto él como su virtual secretario de Comunicaciones, Javier Jiménez Espriú, aún no toman una decisión sobre varios aspectos, donde le fundamental es si seguirá la construcción en la zona de Texcoco, en el Estado de México.


 


Públicamente AMLO ha demostrado su rechazo a esa terminal aérea en esa zona y se inclina por utilizar las pistas de aterrizaje de la base militar de Santa Lucia, en Tizayuca, Estado de México.


 


Además, en los puntos finos de la construcción de la terminal, como el futuro en cuanto a su operación sólo dejó entrever que en caso de terminar de construirla donde actualmente, podría concesionarlo a empresarios como Carlos Slim.


 


A todo ello, se suma que los inversionistas y constructores que lograron los contratos en la terminal, en estos momentos disminuyeron el ritmo de edificación lo que prolongaría durante el proceso de conclusión de ese aeropuerto.


 


Echar abajo la construcción en Texcoco sería tirar a la basura más de 2 mil millones de dólares que se llevan invertidos en ese proyecto. Una buena parte de recursos provienen de las afores. El ahorro para el retiro de los trabajadores tienen autorizada la inversión en ese tipo de empresas. Suspenderla, daría un severo golpe a esos ahorros que perderían una parte de su valor y no tendrían utilidades.


 


Si se hace una reflexión seria y a fondo sobre lo ya hecho en este proyecto, entonces se seguiría con el mismo. No hay justificación técnica, para frenarlo. Como algunos dicen que construir en zona fangosa es inapropiado, pero la ingeniería mexicana es una de las mejores del mundo y ese tipo de adversidades está suplida.


 


Quizá no fue el mejor lugar para su construcción. Incluso, estuve de acuerdo en que fuera en Santa Lucía, pero hoy ya es de querer o no. Se trata de no tirar dinero a la basura en abandonar la empresa en estos momentos tan avanzados. En año y medio estaría inaugurándolo López Obrador.






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