Viernes 15 de Junio de 2018

Viernes 15 de Junio de 2018 09:01 am

50 millones de pobres: capital político | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Nada más sentarse a analizar los discursos de los políticos que buscan todo tipo de puestos de elección popular, van con una cantidad industrial de mentiras donde quieren cortejar a los más pobres del país, que son obviamente mayoría.


 


Si observamos las estadísticas del INEGI y el Coneval, es muy claro que hay casi 50 millones de mexicanos en pobreza y de ellos más de 7 millones en pobreza extrema.


 


Lo que debería ser la vergüenza de los resultados de la clase política mexicana en materia social, incluidos todos, absolutamente, todos los partidos políticos. Todos, por añadidura, van por el camino más fácil: el asistencialista, mismo que se convierte un botín de miles de millones de pesos y en donde buscan desde el gobierno o los partidos, atraer simpatías electorales.


 


El martes pasado, observamos el desarrollo del debate en materia social. Ninguno de los tres explicó lo que pasaría en caso de llegar a la Presidencia para acabar con la miseria en el país. Hay mexicanos que literalmente se mueren de hambre, mientras los políticos gastan millonadas en mantener una burocracia interna. No hay lazos ideológicos; hay sólo “mecates” de intereses económicos y laborales.


 


Ese botín de casi 20 millones de votos, es el que se disputan los políticos en esta elección del 1 de julio. Sin embargo, no ponen interés sobre la manera de sacarlos de ese estado de inanición. Sólo les dan dinero para que ellos lo usen en lo que quieran.


 


Así no se acaba con la pobreza. Primero, ningún mexicano debe pasar hambre, sea niño, adolescente, anciano, adulto. Todos los mexicanos, por el hecho de haber nacido en México, deben tener alimento diario 3 veces al día. Y, no se trata de ir creando “bancos de alimentos” como lo pide el Partido Verde, sino de la mano de la sociedad civil, establecer sitios donde cualquier persona pueda comer gratuitamente 3 veces al día. No serán majares dignos de un gobernador, diputado o senador. Pero, cuando menos será suficiente para tener los nutrimentos para desarrollar sus actividades.


 


El segundo paso es brindar educación desde preescolar hasta la preparatoria, en forma obligatoria y con niveles académicos de excelencia. La Universidad irán quienes quieran estudiar y no aquellos que con usados por los partidos para controlar al estudiantado como pretendió hacerlo Luis Echeverría en el más nefasto y represivo sexenio de los últimos 50 años. Todo mundo debe tener la oportunidad de estudiar hasta doctorados, pero debe destacarse en su dedicación. Al salir al mercado laboral deben premiados salarialmente por su esfuerzo.


 


Claro, esto no le conviene a los políticos, especialmente los dictadores y demagogos de izquierda y derecha. Ellos quieren controlar con drogas y dádivas. Eso también es corrupción.






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