Miércoles 13 de Junio de 2018

Miércoles 13 de Junio de 2018 01:13 pm

“¡Habrá fraude electoral!” | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Chango viejo no aprende maroma nueva, reza el refrán popular. Por ello, como periodista y ciudadano de este gran país, ya me cansé de escuchar la misma cantaleta de la deshonrada clase política: “habrá fraude electoral”, “tenemos paquetes con boletas incompletas”, “ya compran votos en 12 mil pesos” y bla, bla, bla.


 


Con esos mensajes, únicamente buscar crear incertidumbre y desconfianza entre el electorado que de buena fe acude a las urnas a depositar su voto, convencido que en México existe la democracia. Si no, ¿cuál sería el motivo de acudir a las casillas electorales?


 


En redes sociales he recibido infinidad de quejas de paquetes electorales que llegan abiertos a los responsables de casilla. Hasta donde tengo conocimiento, todavía no envían los paquetes electorales ya que falta que terminen con la impresión de muchas de esas boletas. Hasta tenerlas todas completas, es cuando se distribuyen. Esto implica las boletas de elecciones federales y estatales.


 


Sin embargo, llegó un video en donde se aprecia que en unas elecciones llegaron paquetes incompletos. Aquí el responsable es el presidente y los funcionarios de casilla. Ellos deben recibir la paquetería y revisar escrupulosamente los números de las boletas. Ante la falta de una, de inmediato se vista al Ministerio Público para iniciar la averiguación prevé por ese motivo.


 


La descalificación del árbitro se da desde hace muchos años por los políticos opositores. En los libros de historia están aquellos que si fueron despojados de su triunfo por administraciones como las de Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán y Adolfo Ruiz Cortines, con los Miguel Heríquez Guzmán, Ezequiel Padilla y Juan Andreu Almazán. Los almazanistas y heriquistas fueron reprimidos y en zonas de la Ciudad de México, varios de sus simpatizantes fueron asesinados por fuerzas policíacas del gobierno en turno.


 


Siempre se descalificó al gobierno que era el administrador de los comicios.


 


Ahora, la administración de los comicios está en buena medida en manos de la ciudadanía, compartido con los partidos políticos. Se dan otro tipo de abusos, pero es muy complicado que el presidente en turno, en este caso Enrique Peña Nieto, pueda influir en el resultado electoral.


 


Pero, los políticos perdedores hacen de las suyas y descalifican nuestra endeble democracia. Si de verdad el árbitro está comprado, entonces por qué juegan en los procesos electorales. Ello me lleva a la sospecha que las elecciones son una veta de oro donde los políticos meten la mano hasta hartarse.


 


Nadie, incluso en la época de represión política de los gobiernos de Ávila Camacho, Alemán, Ruiz Cortines, López Mateos, Díaz Ordaz y Echeverría, comprobó un fraude electoral. Y en los gobiernos post Echeverría, menos. Bueno, ni Cuauhtémoc Cárdenas con el desplome del sistema con Manuel Bartlett, lo logró; mucho menos Andrés Manuel López Obrador en las 2 anteriores elecciones.


 


No descalifiquen al árbitro. Está en riesgo la estabilidad del país. ¡México es más grande que toda su clase política!






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