Miércoles 9 de Mayo de 2018

Miércoles 9 de Mayo de 2018 09:09 am

La campaña política en México | CARLOS RODRÍGUEZ Y QUEZADA

Faltan 50 días para que los mexicanos acudan a las urnas a elegir a su próximo presidente de la república y a un buen número de candidatos a gobernadores, senadores, diputados, presidentes municipales.


 


Desde el mero principio del proceso electoral, Andrés Manuel López Obrador se colgó en el primer lugar de las preferencias y de ahí no se ha movido más que para subir con variaciones. También desde el principio, Ricardo Anaya corre segundo y en tercero José Antonio Meade. Anaya subió en la preferencia debido a su buen desempeño en el primer debate entre los cinco candidatos, mientras el resto mantiene las mismas posiciones.


 


Sin duda AMLO es el político más avezado de todos, los que le siguen son jóvenes preparados y enjundiosos, pero a quienes les falta “colmillo” como se dice coloquialmente; los independientes no logran descollar, lo cual es una lástima, porque se esperaba mucho de esta nueva figura de la escena electoral. Varios analistas afirman que AMLO ya aprendió, de ahí su elevado porcentaje que prácticamente lo mantiene imbatible.


 


Y aquí es donde surgen los cuestionamientos. A mi juicio, Meade es el más preparado y el que no tiene negativos en materia de corrupción. Su problema es la desgastada figura presidencial y la terrible imagen que arrastra el PRI en materia de corrupción. Anaya viene enfrentado una acusación de corrupción, de la que no se ha podido librar del todo. Sorprende que muy pocos dediquen atención a la corrupción que arrastran Morena y AMLO, éste último no tanto con referencia a él mismo, a pesar de que se pasa por el arco del triunfo sus obligaciones fiscales y reportes de bienes propios. Según esto, es el mexicano que no tiene obligación alguna en materia de ingresos porque dice que no tiene nada, casi casi como si fuera un pordiosero.


 


Eso es realmente muy extraño, porque en realidad se ha deshecho de todo, dice que no tiene absolutamente ningún bien, que ha trasladado en herencia a sus hijos y su único ingreso proviene de un supuesto sueldo que le han pagado los partidos en los que ha militado, de la venta de sus libros y de conferencias. Pero sus hijos sí que viven bastante bien, con lujos y se supone que ellos no trabajan más que al lado de su padre en los partidos políticos donde él ha pasado y de sus frecuentes campañas políticas.


 


Pero dejemos pasar por alto estas dudas para centrarnos en el equipo cercano de la campaña de AMLO, porque realmente es preocupante que el adalid de la lucha anticorrupción no haga nada para apartarse de un montón de gente de la peor estofa que está cerca de él.


 


Me refiero a la maestra Elba Esther Gordillo, quien todo México conoce muy bien todas su trapacerías; Napoleón Gómez Urrutia, seudo líder minero que se embolsó 55 millones de dólares; Nestora Salgado, secuestradora y líder de una banda de ladrones en Guerrero; de Sergio Romo, que reventó varias de sus empresas y acusado de manejo sucio de recursos financieros; Carlos Ahumada, de pésimo recuerdo; de Marcelo Ebrard, que hizo las peores trampas financieras en la construcción de la línea 12 del metro de la Ciudad de México, la cual sigue sin poder dar un servicio regular por la cantidad de errores y transas que se cometieron en su construcción. Y así la lista sigue en grande.


 


Cuando alguien pregunta a AMLO por esos pillos, responde que ya son buenos, que prácticamente no hicieron nada, que están arrepentidos y que el cielo los espera con los brazos abiertos. El peje no está por la revancha, ni por la venganza. Él dice que en su gobierno no habrá persecución de los corruptos. Entonces ¿de nada sirven las leyes? No habrá persecución ni castigo de los actos de corrupción que se hayan cometido en todo este tiempo. Quiere decir que el poder judicial va a permanecer impávido ante las acusaciones de corrupción en contra de aquellos que la han cometido. Será en vano que los ciudadanos acudan a los tribunales a denunciar estos hechos.


 


Significa que aquello que tanto pregona AMLO en contra de la corrupción no es más que una vil patraña porque ningún ladrón y corrupto de ahora y de antes pisará la cárcel, según ha propuesto. Y aquí se incluyen priístas, panistas, perredistas, broncos y sobre todo, la gente que está cerca del peje. Todos ellos librarán la cárcel. !Vaya gobierno que nos espera con Amlo!


 


Ésta y muchas otras preocupaciones tengo con relación a las propuestas del candidato de Juntos Haremos Historia. Seguiré con el tema porque de los otros ya sabemos lo que son y lo que han hecho, pero poco se discute de aquellos que están a la vera del jefe de Morena.






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