Viernes 13 de Abril de 2018

Viernes 13 de Abril de 2018 08:29 am

Posibles avances del TLCAN benefician mercado cambiario | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

El INE, el club de los partidos políticos que imponen reglas a las elecciones y a la democracia, recibió un “zape” del Tribunal Electoral Federal, al ordenar el registro de Jaime Rodríguez El Bronco. Si bien el gobernador de Nuevo León con licencia, es un costal de mañas, trampas y delitos, la decisión de la mayoría de los magistrados electorales, basada en aspectos de técnica jurídica, determinaron que se violaron los derechos del político “independiente”.


 


No habla de las trampas de El Bronco, sino de lo que él argumento en su favor y que no justificaron los notables del INE. Y, se entiende, los representantes de los partidos políticos actuaron políticamente, no jurídicamente. Arriba de la política, están las leyes. Sobre la moralidad de El Bronco, que dudamos que tenga suficiente, nadie le pidió opinión a los magistrados.


 


Sin embargo, ahora quienes viven muy bien de dar conferencias en foros del INE; esos politólogos y comentaristas, cuestionan al Tribunal y dan un mea culpa por las aberraciones en las reglas que hicieron para los “independientes”. El falsificar firmas no es un delito en materia electoral, porque simplemente no existe. Es un acto inmoral y despreciable, pero a los políticos y sus representantes en el INE, se les olvidó tipificar esas trampas.


 


Por eso el Bronco, el tramposo, estará en la boleta. ¿Cuál es el objetivo del INE y los partidos políticos, tan desprestigiados, en desprestigiar al Tribunal Electoral Federal? Primero, los políticos representados en el INE, toman decisiones sobre nuestras vidas y la democracia. Se roban el tiempo en “llamados espacios oficiales” en radio y televisión para difundir su propaganda política.


 


Después imponen mordazas y silencio a los candidatos, como si ello influyera en la decisión de los mexicanos en elegir a sus autoridades, violando garantías constitucionales. Condiciona el registro a independientes, que no están representados en el Club llamado INE. Sin “los independientes”, los partidos se reparten el tiempo en medios para promover a los partidos, tienen una tajada más grande de dinero, nuestro dinero, para hacer campañas, en los debates tendrían más tiempo para promoverse, y para concentrar los votos entre los que “democráticamente” se reparten el presupuesto.


 


No es democracia. Es un vil asunto de poder y dinero. El Bronco debería ir a la cárcel por las trampas, pero aún falta mucho por recorrer. INE lo denuncia ante la FEPADE, pero no da suficientes elementos; sólo es cosmético. Urgen pruebas contundentes.






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