Miércoles 11 de Abril de 2018

Miércoles 11 de Abril de 2018 08:30 am

Corral, injusto el pleito contra la Corte | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Javier Corral, gobernador de Chihuahua, está sumergido en intensas batallas con el único fin de quedar bien con el candidato presidencial de su partido, Ricardo Anaya. Sin embargo, en esas empresas, lleva de la mano a un gran estado como el que gobierna.


 


Hace poco tiempo, acusó a la Secretaría de Hacienda, de no darle dinero “que le correspondía”, cuando en realidad era una partida presupuestal que era discrecional; bien podía dársela el gobierno o no, de acuerdo a la repartición que hiciera “con justicia” al resto de los estados. Pero con insultos y manifestaciones contra el Presidente Enrique Peña Nieto, logró 790 millones de pesos extras a lo que por ley le correspondía.


 


La Corte, invalidó el nombramiento del presidente del Tribunal Superior de Justicia de esa entidad, un abogado protegido por Corral Jurado, Julio César Jiménez Castro. La SCJN declaró “inválido” el artículo segundo transitorio del decreto publicado el 11 de noviembre de 2016, que sirvió para destituir al ahora expresidente Gabriel Sepúlveda Reyes.


 


Corral violó la autonomía e independencia del máximo tribunal local al destituir al priista Sepúlveda Reyes, quien fue un cercano colaborador del exgobernador César Duarte. Quiere el control totalitario de la entidad. Los ministros de la Corte ordenaron a los jueces locales elegir de nuevo al magistrado presidente y para ello, funcionarios del gobierno estatal, presionan a los jueces para que nombren a Jiménez Castro, el incondicional de Corral.


 


Al mismo tiempo, acusa a la Corte de seguir órdenes del presidente Enrique Peña Nieto, lo que es una acusación muy grave, que tiene que fundamental jurídicamente y, de esa forma, ventilarlo en el Congreso Federal. Esto, porque ordenó el traslado de un reo político, Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, de una prisión estatal, donde se comprobó que lo torturaban, a una federal en la misma entidad.


 


Superficialmente hace acusaciones y eso lo lleva a hacer política a costillas de la Corte, presidente Luis María Aguilar, y la Presidencia de Peña Nieto. Por cierto, a grito tendido amenaza que no habrá piedra en el país donde puedan esconderse los que ahora lo critican, en franca amenaza contra quienes señalan los errores al “perfect governor”.






Déjanos tu comentario