Domingo 1 de Abril de 2018

Domingo 1 de Abril de 2018 11:39 am

Guerra de espías | CARLOS RODRÍGUEZ Y QUEZADA

¿Pues qué esperaba Inglaterra al acoger en su territorio a espías rusos que defeccionaron de su país? ¿Que todo fuera como un pic nic? De acuerdo a las leyes de la guerra, cuando un espía o soldado se pasa al otro bando, son considerados traidores y por ende sujetos mínimo a cadena perpetua o a la horca. Cuántos casos de espías que traicionan a sus países terminan en la muerte.


 


Hay cientos de casos que nos muestra la historia desde los tiempos más remotos. La actividad del espionaje es tan antigua como el hombre mismo desde que éste comenzó toda clase de actividades, sobre todo comerciales y militares.


 


Curiosamente, la historia ha reflejado con bastante certeza un buen número de casos famosos de espías, con nombres, actividades, para quién trabajaban y su nacionalidad. Esto quiere decir que esta actividad per se no es tan secreta, como es el caso del espía más famoso sobre la tierra: James Bond, que todo el mundo sabe lo que hace menos los enemigos a los que se enfrenta en la película.


 


El caso del espía ruso envenenado hace un par de semanas en Salisbury, Gran Bretaña, Serguei Skripal, junto a su hija Yulia, por un veneno altamente poderoso supuestamente producido en los tiempos de la antigua Unión Soviética, es un caso típico del espionaje mundial.


 


Skripal era un agente doble que trabajaba tanto para el MI6 de Londres, como para la KGB de Moscú. Skripal fue canjeado por diez espías rusos y se refugió en Inglaterra. Como suele ocurrir en estos casos, cambió su nombre, domicilio, actividad laboral y nacionalidad con el propósito de limpiar su vida y acogerse a una totalmente nueva.


 


Pero no renunció a proporcionar al MI6 toda clase de información respecto a sus actividades en la KGB, del mundo del espionaje ruso, de las actividades clandestinas del gobierno ruso y, sobre todo, no dudó en otorgar una enorme lista de compañeros suyos que trabajaban en la clandestinidad en Inglaterra y en Occidente.


 


Todo ello provocó, como en otros casos similares, un desmantelamiento del programa ruso en Inglaterra, pero principalmente convertir la vida de sus compañeros en una verdadera amenaza a su existencia.


 


No cabe duda que el espionaje ruso es altamente sofisticado y eficiente, porque descubrieron los pasos de Skripal en Inglaterra y le dieron seguimiento. La mejor manera de deshacerse del traidor fue utilizando un método que ha hecho famoso a los servicios secretos de la KGB:


 


Envenenar al traidor. Ya en 2006 Alexander Litvinenko -otro espía famoso y de papel relevante en los servicios secretos rusos-, murió en similares circunstancias también en Inglaterra. Él se confió al almorzar con dos ex colegas rusos, quienes aparentemente le proporcionaron polonio en sus alimentos, un material radioactivo altamente poderoso.


 


Así se la gastan los rusos. Existen muchos casos de enemigos políticos y empresariales del gobierno ruso y del presidente Vladimir Putin que han fallecido víctimas de envenenamiento. Víctor Yushchenko, presidente de Ucrania, fue envenenado en 2004 por agentes rusos y aun cuando logró sobrevivir, quedó desfigurado y con secuelas importantes para su salud.


 


En esos años, Yushchenko venía impulsando la separación de Ucrania de Rusia, conocida como la “revolución naranja”, que finalmente prosperó.


 


Las reacciones al atentado a la vida de Skripal no se han hecho esperar por parte de Occidente. Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, entre otros, han seguido el camino de Inglaterra y han expulsado a más de 100 diplomáticos rusos, trasladando al mundo a una escena típica de la “guerra fría” del siglo pasado.


 


Moscú ha anunciado represalias, pero estimo que es improbable que lo lleve a cabo en estos momentos, considerando que estamos a unos 80 días del inicio del campeonato mundial de fútbol a realizarse en Rusia y la no participación o boicot de los equipos y turistas de Occidente, darían un golpe tremendo a la economía y el prestigio de Rusia y de Vladimir Putin. Así que, pienso, Rusia se la tomará con calma. Total, ya se deshizo de uno más de sus enemigos. Skripal continúa debatiéndose entre la vida y la muerte.






Déjanos tu comentario