Viernes 30 de Marzo de 2018

Viernes 30 de Marzo de 2018 09:21 pm

Dreamers, ¿la guerra inútil? | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Donald Trump quiere chantajear al país. Quiere intercambiar varios miles de dreamers, o estudiantes mexicanos que realizan sus estudios en Estados Unidos, a cambio que nosotros construyamos el muto de la ignominia. Algo así como unos 2,500 millones de dólares, para que el presidente estadounidense pueda cumplir con una promesa de campaña. Quiere chamaquearnos, pues.


 


La postura de Enrique Peña Nieto, es firme y no cederá a las bravuconerías del empresario neoyorkino. A México le conviene becar a esos jóvenes y pagarles sus estudios en las mejores universidades de Estados Unidos o de cualquier otro país, que construir el muro. Esto desde el punto de vista financiero. Si se trata de un asunto de dignidad política, Trump está “loco” (como insultó a Peña Nieto en una llamada telefónica), jamás se pagará. Nuestra Cancillería, al mando de Luis Videgaray, gasta la pólvora en infiernitos.


 


Una gran campaña se desplegó para defender a los “dreamers”, estudiantes mexicanos que recibieron apoyo económico en Estados Unidos, en la administración de Barack Obama, con el fin de que continúen sus estudios en las mejores escuelas de la Unión Americana. Sin embargo, hay que reflexionar sobre este tema.


 


De acuerdo a información del Instituto Nacional de Migración de los 750 mil extranjeros que viven en Estados Unidos en calidad de “dreamers”, el 78%, unos 585 mil, son mexicanos. El 96% fueron criados en Estados Unidos y materialmente carecen de raíces en México. Seguirán viviendo en el vecino del Norte y no quieren regresara un país que les negó oportunidades a sus antecesores.


 


Por si fuera poco, su lucha es por quedarse en EU, no para regresar al país, en un espíritu de reciprocidad, para beneficiar a México con los conocimientos logrados. Los utilizarán para beneficio de EU. Además, los que sea repatriados, buscarían la forma de regresar al Norte, más allá del Río Bravo. Y, es completamente justificable.


 


Lo que no es justificable es distraer la atención nacional, que debería estar enfocada en temas económicos y comerciales que afectan a la totalidad de los mexicanos, y no en mexicanos que ya no quieren saber nada de México. Y, repito, este sentimiento generalizado en los dreamers, es ¡totalmente justificado!






Déjanos tu comentario