Lunes 26 de Marzo de 2018

Lunes 26 de Marzo de 2018 09:09 am

Guerrero, zona de guerra | VÍCTOR SÁNCHEZ BAÑOS

Hasta hace unos meses la zona de fuego entre criminales era Tamaulipas, luego Sinaloa, Michoacán, Chihuahua, Oaxaca, Estado de México. Sin embargo, la zona de mayor crisis en seguridad se volvió Guerrero. Tras el secuestro y asesinato de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, en Iguala, se empezó a hablar de lo que bajo las sábanas ocurría en esa entidad donde sus gobernantes son una vergüenza nacional.


 


Y, no sólo los actuales, sino los que han pasado a través de los últimos 50 años, en que tenemos certeza informativa. Antes era tierra de caciques donde su voz imperaba sobre todas las demás. En los últimos meses se dan crímenes, todos impunes, de todo tipo de personas: desde defensores de derechos humanos, periodistas, familias anteras, niños, en fin un salvajismo de un Estado Fallido.


 


El gobernador Héctor Astudillo, habla de control en el Estado, pero lo cierto es que la fuente de ingreso que representaban los polos turísticos como Acapulco, Taxco, Zihuatanejo, Ixtapa y otras zonas se convirtieron en focos de criminales. Pero ahora vemos que no sólo son las zonas bellas y de fácil acceso, sino también los municipios donde no se puede transitar más que en veredas y donde se necesita, materialmente, el salvoconducto de narcotraficantes, guerrilleros y criminales de todo tipo.


 


La falta de autoridad, orden y respeto, va hasta el crimen en las principales carreteras como la Autopista del Sol, donde a cualquier hora despojan a los turistas de sus vehículos, bloquean las vías por horas o los mexicanos que nada tienen que ver con los conflictos locales, se ven en medio de pleitos entre comunidades, criminales o policías y asaltantes. Un caos.


 


Es motivo de alarma. Acapulco, con un presidente municipal, Evodio Velásquez, que amasa una “fortunita” con la bandera del PRD, se hace el que no ve, ni escucha, a los padres y maestros que son amenazados de muerte por el simple hecho de asistir a las escuelas. Ni pone patrullas de vigilancia para los niños pero, sí trae un equipo de seguridad que “ni Obama”. Pobre Guerrero, un Estado rico y bello, pero con gobernantes que sólo ven su bienestar personas. Ejemplos son cientos y la mayoría son unos ladrones.






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