Lo bueno, malo y feo

Lunes 16 de Abril de 2018

Lunes 16 de Abril de 2018 10:29 am

El debate | ANTONIO NAVALÓN

Y en menos de 6 días, el primer debate. Está claro, lo dicen los expertos y lo dice la realidad. Antes, en la era pre-internet, los debates podían hacer la diferencia. Un candidato podía ir muy bien y de golpe, en un debate, irse abajo. Otro candidato podía apenas existir y, en un debate, constituirse como la verdadera alternativa.


Hoy, en esta era de las comunicaciones inmediatas y al momento, los debates siguen teniendo valor, aunque menos, porque cada día y en cada momento, se produce el verdadero debate; que es el de los sentimientos a través de lo que dice, se registra, de lo que quieren que quede constancia y también, lo que se observa -pese a que a los candidatos no les gustaría que quedara rastro de sus errores o de su verdadero ser.


La campaña está siendo como se esperaba: cruenta, larga y cruel. Existe una uniformidad de actuación sobre el norte que define bastante los nuevos perfiles de esta campaña tan diferente de las demás.


El norte fue siempre donde, una y otra vez, se hundía el mensaje de Andrés Manuel López Obrador. No consiguió, como le paso en gran parte del territorio del centro del país, penetrar nunca con su mensaje. Ahora, no se sabe si penetra él o si el deterioro de la situación y la imposibilidad de seguir con los mismos, le da alguna capacidad de ganar en territorios donde antes no lo hizo. Pero lo cierto es que, así es como parece.


Mientras tanto, en esta batalla que ya es a cinco y no sólo cuatro, -aunque recuerde, comenzó siendo a tres quién sube y quién baja por debajo del primer puesto, tiene mucho que ver con actuaciones judiciales, posicionamientos o resultados sorpresas del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. En definitiva, tiene que ver con los ajustes residuales de los votos que empujan hacia arriba o que, claramente, buscan perjudicar a alguien quitándole votos y por lo tanto posiciones.


Todos pendientes del día 22 de abril, todos pendientes del debate. Hay mucha gente que confía en que, al final, el carácter, el genoma del líder de las encuestas, le permitirá dar su verdadera cara en esa confrontación. Puede que pase o no, mientras tanto, hay un discurso que se va construyendo cada día más y que resulta muy revelador que es dónde están verdaderamente los peligros del país en este momento.


Sigo creyendo que todo está en el aire, aunque parezca muy determinado, lo que ya no sé es, cuál será el factor decisivo que puede inclinarlo en un sentido o en otro. Ahora, ya han perdido la costumbre de luchar por el número dos, que me parece que ha sido la gran distracción de esta campaña, y todos se concentran como jauría en tratar de alcanzar al que va en la cabecera, lo veremos el próximo 22 de abril.


 






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