Increíble pero cierto

Sábado 21 de Julio de 2018

Sábado 21 de Julio de 2018 10:35 am

Los funcionarios deberán elegir entre la medianía y la opulencia | EDUARDO RUIZ HEALY

El presidente Enrique Peña Nieto percibe mensualmente $384,920. Después de pagar el impuesto sobre la renta correspondiente, su ingreso neto es de $270,620.10 por concepto de sueldo base, compensación garantizada y nueve prestaciones que son aportaciones a seguridad social, ahorro solidario, prima vacacional, aguinaldo, gratificación de fin de año, ayuda para despensa, seguro de vida institucional, seguro de gastos médicos mayores y seguro de separación individualizado.


El presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció que su ingreso mensual bruto será de $163,295.44 y que el monto neto que recibirá después de pagar el impuesto sobre la renta que le toque será de $108,248.00, equivalentes al 40% de lo que actualmente gana el inquilino de Los Pinos. El ingreso del próximo presidente no incluirá cinco de las nueve prestaciones que hoy disfruta Peña Nieto: gratificación de fin de año, la ayuda para despensa, el seguro de vida institucional, el seguro de gastos médicos mayores y el seguro de separación individualizado.


 AMLO enviará al congreso federal que se instalará el 31 de agosto una iniciativa de ley para que ningún funcionario del ámbito federal -sea del Ejecutivo, Legislativo y Judicial- gane más que el presidente de la república. También anunció la aplicación de una política que regulará los ingresos de los funcionarios: “Se bajan los sueldos de los altos funcionarios públicos a la mitad de quienes ganan más de un millón de pesos anuales, de manera progresiva… No habrá bonos ni otras canonjías, el salario será integral, según la Constitución que a la letra dice: ‘Se considera remuneración o retribución toda percepción en efectivo o en especie, incluyendo dietas, aguinaldos, gratificaciones, premios, recompensas, bonos, estímulos comisiones, compensaciones y cualquier otra, con excepción de los apoyos y los gastos sujetos a comprobación que sean propios del desarrollo del trabajo y los gastos de viaje en actividades oficiales’… No habrá partida para gastos médicos privados… No habrá caja de ahorro especial; es decir, dejará de existir la partida conocida como ‘seguro de separación individualizada’…”.


Las decisiones de Andrés Manuel relativas al sueldo de los funcionarios, con las que estoy totalmente de acuerdo, desde ahora están originando lamentos de quienes serán funcionarios próximamente, legisladores federales incluidos, que se quejan de que ahora ganarán mucho menos de los que dejarán sus cargos el 1 de septiembre en el caso del Congreso y el 1 de diciembre en el caso del gobierno federal. No les gusta la idea de vivir dentro de los límites de la medianía juarista y no con la opulencia que ha caracterizado el estilo de vida de nuestros legisladores y burócratas de alto nivel.


A estos llorones les digo: si no les gusta lo que significará para sus vidas la decisión de AMLO, búsquense una chamba dentro del sector privado, en donde las empresas deciden cuánto pagarles a sus ejecutivos con el dinero que proviene de las utilidades que una buena gestión administrativa genera.






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