Increíble pero cierto

Sábado 12 de Agosto de 2017

Sábado 12 de Agosto de 2017 08:30 am

Todo queda en familia, el colesterol también


CKA NOTICIAS.- ¿Te imaginas vivir con amenaza de infarto desde la infancia? Ésta es la realidad a la que se enfrentan los hijos de las personas con colesterol elevado o hipercolesterolemia, quienes desde que nacen, necesitan vigilar lo que comen y monitorear su estado de salud, ya que son más propensos a desarrollar alguna complicación cardiovascular a temprana edad.


Todo comenzó en la época en la que tuvieron auge los productos comestibles ultraprocesados, la comida rápida y las bebidas azucaradas, lo que anteriormente se llamaba “comida chatarra”, días en los que papá o mamá saciaban su hambre y sed con lo que les ofrecía la industria de alimentos.


Desde entonces la oferta es amplia: para el desayuno hay jugo artificial y panadería elaborada con harina refinada; la comida se cubre con productos a los que sólo se les agrega agua para obtener una sopa; y para la cena hay tortillas de harina con frijol y queso o hamburguesas que están envueltas en paquetes de plástico, las cuales se preparan en horno de microondas.


El consumo constante de este tipo de menús fue una de las razones por las que se deformó el cuerpo de mamá, papá o de ambos, y al mismo tiempo comenzaron a mantenerse altos los niveles de colesterol malo en la sangre, se aceleró la formación de grasa sedimentada en paredes de venas y arterias, así como desde entonces al corazón le cuesta trabajo latir.


Los daños al organismo no terminan ahí, sino que se van hasta las entrañas de la esencia humana, es decir, al ADN, pues la conducta repetida de consumir productos ultraprocesados y bebidas azucaradas generaron cambios en la estructura genética, con lo que los padres pueden heredar los problemas de colesterol a sus hijos.


En la clínica, esto es lo que da lugar a la Hipercolesterolemia Familiar (HF), la cual se caracteriza porque los hijos presentan altos niveles de colesterol malo en sangre desde el nacimiento, con lo que viven con la posibilidad de padecer aterosclerosis prematura y por ende sufrir un infarto a temprana edad. En México, la principal causa genética de la HF es la mutación de un gen conocido como RLDL y se estima que la mitad de los pacientes con esta enfermedad padecerá alguna enfermedad del corazón antes de los 55 años.


Comenzar la vida con una desventaja de esta magnitud puede limitar las oportunidades de desarrollo, ya que si los padres de familia no vigilan de manera estricta los hábitos alimentarios de sus hijos, además de enfermedades del corazón, también tendrán dificultad para respirar, podrían padecer diabetes y hasta perder la vista a temprana edad.


Identifica el riesgo. Cualquier persona puede lograr una salud aceptable si evita los excesos que provocan la oxidación celular; por ejemplo: el colesterol es una grasa natural que grosso modo mantiene en buenas condiciones estructuras como el cerebro. Por el contrario, cuando el colesterol malo (de baja densidad) abunda en el torrente sanguíneo, las paredes de venas y arterias se lesionan, incrementando las posibilidades de presentar infarto al corazón o accidente cerebrovascular.


Cabe advertir que la hipercolesterolemia es apenas una de las señales que advierten la presencia de disfunciones en el organismo, pues: 1) puede estar asociada a problemas estomacales; 2) por lo general es consecuencia del sobrepeso y la obesidad; 3) se manifiesta a la par del exceso de otra grasa natural (triglicéridos) en sangre; 4) es común que se asocie con diabetes; y 5) casi siempre va de la mano de la hipertensión arterial.


Tomando en cuenta estos factores, habrá que voltear a ver el retrato familiar para identificar desde qué generación hay problemas de obesidad, ya sea el abuelo de talla grande, la abuela con hipertensión arterial, los papás diabéticos e incluso algún cuñado con sobrepeso.


Aunado a esto, los padres de familia pueden anticipar problemas de colesterol malo en sangre si al revisar la cartilla de salud de sus hijos notan que desde el nacimiento han mantenido talla grande por sobrepeso, en caso de ser así habrá que consultar al médico y vigilar con énfasis la alimentación del menor. En estos casos, todavía más que con los niños que están en peso y talla normal, se deben evitar los productos procesados como frituras, embutidos y lácteos, ya que son elaborados con grasas saturadas, factor de la dieta que aumenta el colesterol LDL en sangre.


Lo ideal sería que la dieta de todos los niños, con o sin HF, fuera exclusivamente hecha con alimentos de origen natural, sin embargo la época moderna obliga a los padres de familia a consumir productos procesados para cubrir las comidas de sus hijos. Si como a muchos mexicanos, te cuesta trabajo identificar cuáles son los productos con grasas saturadas, puedes recurrir al Escáner Nutrimental, aplicación que El poder del Consumidor puso en línea para que los usuarios tengan conocimiento de la calidad de las viandas que se llevan a la boca.


El Escáner Nutrimental es una herramienta que se encuentra en línea y está disponible de manera gratuita para toda la telefonía móvil, pues el lente de la cámara detecta el código de barras del producto en cuestión y emite un dictamen. Si el producto no está en la base de datos del escáner, el usuario puede suministrar los datos que están en el etiquetado frontal para obtener la calificación.


Fundación Hipercolesterolemia Familiar (FHF)








 

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