Viernes 8 de Abril de 2016

Viernes 8 de Abril de 2016 10:04 am

Los “príncipes” de la comunicación


En 2012 Fernando Macías Cué fue designado coordinador general de Comunicación Social, aunque dos años después y según la versión institucional el funcionario presentó su renuncia al ejecutivo local como decisión personal. Sin embargo, como ocurre con ese tipo de salidas intempestivas, los rumores comenzaron a señalar un quiebre en la relación del vocero y Mancera a partir del mal manejo de medios durante la crisis de salud en la que fue operado a corazón abierto.


 


La noticia de la operación de Mancera se dio a conocer desde la cuenta de Twitter de un periodista y no de la oficina de Comunicación Social del entonces Gobierno del Distrito Federal y lo peor vino cuando reaccionó este departamento, que por más que intentó tapar el pozo después del niño ahogado, no funcionó, pues el breve comunicado que emitió ese 31 de octubre de 2014, dejó más dudas que certezas. Fernando Macías debió ser un personaje clave para el manejo de la crisis y no fue así.


 


“Miguel Ángel Mancera Espinosa fue sometido a una intervención quirúrgica programada. Su médico tratante le informó de un problema de arritmia y sugirió que se efectuara un procedimiento de diagnóstico terapéutico para resolver el problema”, comunicó el GDF.


 


El equipo fue sacudido con lo ocurrido a su jefe, pero en especial evidenció a Fernando Macías, encargado de qué decir y qué no decir en ese momento.


 


Después de la salida, o mejor dicho de la renuncia de Macías Cué, quien se encargó de la oficina de Comunicación Social, fue el publirrelacionista empresarial Oscar Kaufmann, quien pasó sin pena ni gloria, pues sólo estuvo seis meses en el cargo.


 


La encomienda que tenía Kaufman era fortalecer la vinculación de Mancera Espinosa con la ciudadanía, ampliar los lazos informativos con los medios de comunicación y las acciones de divulgación del gobierno de la ciudad, así como la integración de las estrategias digitales. Sin embargo, esto no sucedió y tuvo que decir adiós.


 


Fue el 15 de junio del 2015 cuando el Gobierno de la Ciudad de México designó a Julián Andrade Jardí como su nuevo coordinador de Comunicación Social, experimentado periodista que tampoco ha logrado mantener una buena imagen del Jefe de Gobierno y que con motivo del Hoy No Circula ampliado ha decaído de manera garrafal.


 


Aunque existe otro motivo fuerte y tiene que ver con el gasto para la difusión de su imagen y la publicidad de Mancera Espinosa, pues en su primer informe la inversión fue de 37.5 millones de pesos, un costo alto para no reportar nada positivo.


 


Para el Segundo Informe de Gobierno, la imagen pública de Miguel Ángel Mancera no era la mejor. Las encuestas lo pusieron a la baja, los ciudadanos reprobaron sus acciones de gobierno, así como las decisiones que su gabinete tomó en ese entonces.


 


La inseguridad que brotó en distintos espacios de la ciudad, principalmente en delegaciones colindantes con el Estado de México; así como la desaprobación por políticas como la ampliación del programa Hoy No Circula, llevaron a Mancera a buscar maneras de posicionar su imagen y para ello invirtió 35 millones 832 mil pesos.


 


Al inició de sugestión, el mandatario capitalino utilizó el eslogan de su campana “Decidamos Juntos”, pero ahora, para la rendición de su Tercer Informe de Gobierno, sus acciones estarán acompañadas de la frase propagandística “Por ti”.


 


En total, la difusión de los informes de gobierno de Mancera Espinosa ha costado más de 100 millones de pesos. Se supone que Mancera prometió austeridad, el gasto destinado a la Jefatura de Gobierno aumentó 7.2 por ciento, en relación con el año pasado.



De acuerdo con el Decreto de Presupuesto de Egresos del Distrito Federal para el Ejercicio Fiscal 2016, dicha oficina recibirá 192 millones de pesos este año. Esto representa un incremento de 11 millones de pesos, respecto al 2015, cuando la Jefatura de Gobierno tuvo un presupuesto aprobado de 181.


 




 





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