Jueves 21 de Marzo de 2019

Jueves 21 de Marzo de 2019 08:50 am

82 Convención Bancaria: ¿un país nuevo? | ROBERTO FUENTES VIVAR

 


Acapulco, Guerrero.- La Convención Bancaria es, sin duda, el evento más tradicional del sector privado, del sector financiero y hasta podría decirse que de toda la economía y la política nacionales, pues se ha mantenido durante 82 emisiones, lo que lo hace único en su género y lo confirma como un escaparate del presente y el futuro.


Este año se realizará nuevamente en Acapulco, con el tema “Una Visión de Futuro”, pero quizá la mayor expectativa será el encuentro entre el presidente Andrés Manuel López Obrador (quien clausurará la 82 Convención. Vale la pena mencionar que casi siempre los presidentes en turno han inaugurado el evento. La última clausura fue en 1984 por parte de Enrique Peña Nieto) y lo que podría llamarse coloquialmente “los banqueros”.


A pesar de lo tradicional, este año será prácticamente todo nuevo.


-Asiste López Obrador por primera vez como presidente de la República.


-El secretario de Hacienda y Crédito Público, Carlos Urzúa, se estrenará en el cargo en una bancaria


-También habrá un nuevo presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores,Adalberto Palma.


-Tomará posesión como nuevo presidente la Asociación de Bancos de México (ABM) Luis Niño de Rivera.


-Prácticamente los tres únicos personajes que repiten son el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León; el gobernador de la entidad, Héctor Astudillo; y el actual presidente de la ABM, Marcos Martínez Gavica.


Pero quizá lo más importante es que el evento se realizará con una especie de “nuevo país”, luego de que el domingo pasado el presidente de la República, desde Palacio Nacional, declaró formalmente abolido el modelo neoliberal.


Y aquí valdría la pena preguntar –como ya lo hacen muchos banqueros- ¿se puede derogar por decreto un modelo económico? Hay quienes dicen que no.


Encuentros y desencuentros


En un año, desde que el ahora presidente de la República acudió como candidato a la 81 Convención Bancaria y en los casi cuatro meses de gobierno que lleva Andrés Manuel López Obrador al frente de la administración federal, ha habido varios desencuentros entre él y los banqueros.


El primero fue en la misma convención del año pasado, cuando ahí explicó su intención de cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, de llegar a la presidencia. No les gustó a los asistentes.


El segundo fue, desde luego, la cancelación de ese proyecto y la consulta para llegar a esa determinación, lo cual no convenció ni a banqueros ni a miembros de la iniciativa privada en general.


Un tercer desencuentro fue cuando desde el Senado se anunció una posible iniciativa de ley que regularía las comisiones y tarifas bancarias. López Obrador se deslindó de esa propuesta y legisladores del Movimiento de Regeneración Nacional comenzaron a auscultar a los banqueros sobre el tema. Hasta ahí ha quedado el asunto.


El cuarto, aunque la Asociación de Bancos de México y muchos de los bancos han sido cautos al respecto, fue acerca de la posibilidad de que el Poder Legislativo intentara normar el papel de las agencias calificadoras en nuestro país, luego de que algunas de ellas degradaran o bajaran las perspectivas de los papeles del gobierno y de Petróleos Mexicanos. La intención legislativa finalmente quedó en el receso o en la congeladora.


Un quinto punto de diferencia ha sido el frecuente choque entre el Consejo Mexicano de Negocios (varios de sus miembros son o han sido banqueros o accionistas de bancos) y el actual presidente. En este sentido, el más reciente episodio es la denuncia de Santiago Nieto sobre la presunta participación de este organismo en la llamada “guerra sucia electoral”. El tema cusa preocupación en muchos porque lo ven como un ataque a la libertad de expresión.


Ahora, en la 82 Convención Bancaria, se espera un nuevo rencuentro, en el cual quizá se logren acuerdos conjuntos para, por ejemplo, aumentar la bancarización en nuestro país.


Menos crédito, más ingresos por intereses


Pero quizá en el entorno hay una pregunta que subyace ¿cómo les ha ido a los bancos en los primeros meses de López Obrador?


La respuesta la da la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que en su más reciente informe estadístico, al cierre de enero, indica que los datos de la banca, en general son positivos, aunque en el primer mes del año hubo un freno en la cartera de crédito, con respecto al mes de diciembre.


Sin embargo, las cifras comparadas con el año anterior, en casi todos los casos son favorables para el sistema bancario. “La cartera total de crédito del sector de Banca Múltiple alcanzó un saldo de cinco billones 190 mil millones de pesos al cierre de enero, con un crecimiento real de 4.7 por ciento respecto al mismo mes de 2018”, dice la CNBV.


Mientras tanto, “la captación total de recursos sumó cinco billones 644 mil millones de pesos, lo que significó un aumento anual real de 3.9 por ciento. De este monto, 57.5 por ciento corresponde a depósitos de exigibilidad inmediata, los cuales presentaron un crecimiento real de 1.5 por ciento”.


Incluso, en lo que se refiere a las utilidades de los 50 bancos que operan en el país, la CNBV señala que en el primer mes del año fueron de 16 mil 600 millones de pesos, cifra 24.1 por ciento superior a la del mismo mes del 2018.


Ya entrando en detalles, en los dos primeros meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los ingresos de los bancos por intereses sumaron alrededor de 150 mil millones de pesos y los de cuotas y comisiones 15 mil millones de pesos. En el primer caso el aumento fue de 9.2 por ciento en un año y en el segundo de 6.7 por ciento, también en un lapso anual.


En términos generales, la banca no puede quejarse de que le haya ido mal en los primeros dos meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pero habrá que esperar a las próximas estadísticas para ver si se mantiene el crecimiento.


Lo que sí puede convertirse ya en una preocupación para los bancos es la desaceleración (o incluso hasta retroceso en algunos casos) en el otorgamiento de créditos y en la cartera. Por lo pronto, el hecho de que se pidan menos préstamos bancarios, puede obedecer a la incertidumbre que mantienen los clientes sobre el futuro cercano tras el cambio de gobierno.


Dice el filósofo de la costera: en la convención bancaria, el crédito a la palabra va al alza.






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